
Según Experto Animal, hay que tener en cuenta que nuestros perros conservan «ciertos comportamientos instintivos y conductas inherentes a su especie».
De hecho, en un hábitat silvestre, el momento de hacer caca es muy delicado para los animales, es decir, significa ser más vulnerables a numerosos riesgos del entorno, como el ataque de los depredadores.

Esto tiene una causa científica. En 2009, un grupo de expertos de la universidad japonesa Azabu realizó un estudio que concluyó que el hecho de establecer contacto visual durante este momento produce una reacción psicológica similar a la que experimentan madre e hijo.
Es decir, te identifica como parte de su familia y ve en ti una figura paternal.

En definitiva, si tu perro te mira mientras defeca es porque tu presencia le ayuda a sentirse más protegido y menos vulnerable a las posibles amenazas del ambiente externo. El perro sabe que tú estás ahí para vigilar el entorno y eso le da seguridad y tranquilidad.