Tras la emoción del reencuentro, Alba, hija de Manuel Díaz “El Cordobés”, manda un serio mensaje a su abuelo

El Cordobés y su padre se reconcilian después de 50 años

Manuel Díaz ‘El Cordobés’ ha vivido este martes uno de los días más felices de su vida. Tras medio siglo de lucha por ser reconocido como hijo legítimo de Manuel Benítez, el famoso torero, ha conseguido abrazarle y llamarle papá. Así lo ha anunciado en su perfil de Instagram, donde ha compartido la foto de su vida, como él mismo la ha definido.

La imagen ha causado una gran emoción entre sus seguidores y amigos, que le han enviado mensajes de cariño y apoyo. Entre ellos, destacan los de su exmujer, Vicky Martín Berrocal, y su hija Alba, que han llorado de alegría al enterarse de la noticia. Ambas se encontraban en Roma cuando se produjo este histórico reencuentro, que ha llenado de felicidad al marido de Virginia Troconis.

El torero ha expresado su satisfacción por este momento tan esperado en su cuenta de Instagram, donde ha escrito: “Hoy es el día más feliz de mi vida. Por fin he podido abrazar a mi padre. Gracias a todos los que habéis estado ahí”. Con estas palabras, ha querido agradecer el apoyo de los suyos, que han estado a su lado en este largo proceso judicial y personal.

El Cordobés inició una demanda de paternidad contra Manuel Benítez en 2016, después de que este se negara a reconocerle como hijo. En 2017, la justicia le dio la razón y declaró que era hijo biológico del torero. Sin embargo, Benítez nunca aceptó el veredicto y se negó a tener contacto con él. Hasta ahora, cuando por fin ha accedido a recibirle y a darle un abrazo.

La historia de Manuel Díaz ‘El Cordobés’ es la de un hombre que ha luchado por su sueño de ser torero y por su derecho a tener un padre. Desde pequeño, sufrió el rechazo de Manuel Benítez, que nunca quiso saber nada de él ni de su madre, la bailaora Carmen Díaz. A pesar de las dificultades, se hizo un hueco en el mundo de los toros y se convirtió en una figura reconocida.

Su vida personal también ha estado marcada por el amor y la familia. Se casó con Vicky Martín Berrocal en 1997 y tuvo una hija con ella, Alba, que es su ojito derecho. Aunque se divorciaron en 2001, mantienen una buena relación y se consideran parte de la misma familia. En 2004, se casó con Virginia Troconis, con quien tiene dos hijos, Manuel y Triana. Ahora, por fin, puede sumar a su padre a su lista de seres queridos.

Alba Díaz, rota de emoción por reencontrarse con su abuelo.

El encuentro se produjo el pasado martes, coincidiendo con el 20º aniversario del nombramiento de Benítez como V Califa del Toreo de Córdoba, un acto al que asistieron sus dos hijos, Julio y Manuel. La publicación de Instagram con la que ha inmortalizado el momento ha recibido miles de comentarios de apoyo y felicitación de sus amigos y seguidores, entre los que se encuentran rostros conocidos como Fran Rivera, Paula Echevarría, Eva González o Anne Igartiburu.

Pero sin duda, los más emotivos han sido los de su exmujer, Vicky Martín Berrocal, y su hija Alba, que han llorado de emoción al enterarse de la noticia. “Esta es la foto de la vida de todos los que te queremos”, le dedicó Vicky. “Feliz se queda corto. Está claro que a la gente buena le pasan cosas buenas. Te lo mereces todo”, le dijo Alba. La influencer por fin podrá compartir tiempo con su abuelo, y su reacción está a la altura de una persona que siempre ha sentido devoción por su progenitor.

Manuel Benítez, que durante años se negó a reconocer a Manuel Díaz como su hijo, ha cambiado radicalmente de actitud y ha mostrado su cariño y orgullo por él. En declaraciones a la prensa, el veterano torero ha confesado que está “muy contento con todo” y que “todo viene en su momento”. “Nos queda todavía mucho camino para dialogar, para navegar y pasar muy buenos ratos juntos. Todo lo que antes no hemos disfrutado, lo vamos a disfrutar ahora. Ya estamos de acuerdo en todo. Él es mi hijo y yo soy su padre”, ha afirmado.

Además, ha elogiado las cualidades de Manuel Díaz como persona y como torero. “Es un hombre muy cariñoso, bastante luchador y un torero de casta, su señora también es muy buena y los niños”, ha dicho. También ha restado importancia al conflicto familiar que les ha separado durante tanto tiempo. “Estas cosas suceden en cualquier familia”, ha asegurado. Lo importante es que ahora, padre e hijo, han podido darse el abrazo que llevaban toda la vida esperando.