Se escapa horrorizada tras saber a qué se dedica su cita de ‘First Dates’: “Hasta luego”

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‘First Dates’ no deja de sorprender.

¿Te imaginas ir a una cita a ciegas y que tu pareja ideal resulte tener la profesión que más odias? Pues eso es lo que le pasó a Valentina, una de las protagonistas del programa ‘First Dates’, que se emite en Cuatro. Este espacio, que lleva años cosechando éxitos de audiencia y de crítica, nos muestra cada semana cómo se conocen y se enamoran (o no) personas de todo tipo y condición.

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Carlos Sobera es el maestro de ceremonias de este divertido y emocionante programa, que nos enseña cómo ligar en el siglo XXI y nos hace reflexionar sobre la importancia de la tolerancia y la diversidad. Además, a veces nos da algunos trucos y consejos para tener una cita perfecta, algo que viene muy bien a los que andan buscando el amor.

Pero no todo son finales felices en ‘First Dates’. A veces, el programa nos deja boquiabiertos con situaciones surrealistas y desencuentros entre los participantes. Y eso es lo que ocurrió ayer entre Pablo y Valentina, dos solteros que se conocieron gracias al programa.

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Una cita que se torció cuando hablaron de sus profesiones.

Pablo y Valentina tenían muchas cosas en común: les gustaba viajar, experimentar y cambiar el mundo. Pero había algo que los separaba: la vocación de él. Pablo estaba preparando unas oposiciones para ser policía, algo que a Valentina le horrorizaba.

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Valentina era una mujer con mucha personalidad, que lucía orgullosa sus tatuajes por todo el cuerpo. Nada más entrar en el restaurante, llamó la atención de todos, incluso de la camarera Laura Boado, que exclamó: “¡Qué pasada!”.

Valentina le contó a Pablo su historia de vida: se había ido de casa a los 16 años, había viajado por el mundo, había tenido una pareja con la que tuvo dos hijos, pero que se quitó la vida hace un año. Desde entonces, no había encontrado a nadie que le llenara el corazón.

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Pablo se mostró comprensivo y le dijo que admiraba su fortaleza y su actitud positiva ante la vida. Él también tenía un sueño: ser policía. Le explicó a Valentina que le apasionaba “el poder de cambiar las cosas y que el bien sea mejor que el mal”, y que por eso estaba estudiando duro para conseguir su plaza.

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Pero esa confesión fue el detonante para que Valentina le cortara el rollo. La colombiana le dijo que no le gustaban los policías, porque siempre la paraban por la calle por sus tatuajes. Le dijo que ella quería cambiar el mundo y acabar con las cosas malas, pero no desde el lado del orden. Y le soltó un rotundo: “Amigo, hasta luego”. Pablo se quedó de piedra y le respondió: “Ellos tienen unas obligaciones. Yo quiero ser policía y si a la persona que tengo enfrente no le gusta, ajo y agua”. Y así terminó una de las citas más surrealistas de ‘First Dates’.

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