“Santiago Abascal” se cuela en First Dates en una cita con una “moderna” que acaba en desastre

El programa de citas más visto de la televisión

‘First Dates’ es el programa de citas de Cuatro que se emite desde 2016 y que ha cosechado un gran éxito de audiencia y crítica. Cada noche, Carlos Sobera recibe en el restaurante a solteros y solteras dispuestos a encontrar el amor o al menos pasar un buen rato. El programa muestra las primeras citas a ciegas de los participantes, que tienen que decidir al final si quieren repetir o no con sus parejas.

El programa tiene un formato original y divertido que engancha a los espectadores, que pueden ver cómo se desarrollan las citas entre personas muy diferentes y con distintas expectativas. Algunas citas son románticas, otras divertidas, otras tensas y otras desastrosas. Pero todas tienen algo en común: son impredecibles y sorprendentes.

Un desastre de cita entre una moderna y un churrero

Espe y Manuel han acudido al programa ‘First Dates’ con la esperanza de encontrar el amor, pero lo que han encontrado ha sido una decepción mutua. Ella se define como una mujer exigente que ha tenido mala suerte en el amor y él como un hombre que busca una relación estable y que se parece a Pepón Nieto. Sin embargo, nada más verse, han notado que no tenían nada que ver.

Ella le ha recordado a Santiago Abascal y él la ha visto demasiado moderna para su gusto. El estilo de Espe, con piercings y tatuajes, no le ha gustado nada a Manuel, que prefiere a una mujer educada, elegante y delgada como la reina Letizia. El silencio incómodo se ha instalado entre ellos desde el primer momento y solo han roto el hielo para hablar de sus respectivos trabajos: ella tiene un bar de copas y él es churrero.

Una cena sin feeling ni química

A pesar de las diferencias evidentes, los solteros han intentado conocerse un poco más durante la cena, pero sin éxito. Ninguno de los dos se sentía atraído por el otro y la conversación era forzada y aburrida. Solo han coincidido en que los dos se casaron muy jóvenes y tienen hijos, pero eso no ha sido suficiente para crear un vínculo entre ellos.

Manuel le ha contado a Espe que le gusta aprender cosas nuevas y que ha trabajado de muchas cosas antes de ser churrero. Espe le ha confesado que se centró en sus hijos y dejó de lado otros sueños. Los dos han esperado con ansias el momento de la decisión final, en el que han sido sinceros y han rechazado una segunda cita. Eso sí, se han deseado lo mejor y se han despedido con educación.