Cada familia es un mundo, pero hay algo que suele ocurrir en la mayoría de las casas especialmente cuando se tienen hijos: discutir. La crianza no es fácil, los niños no vienen con manual de instrucciones y a veces perdemos la paciencia. De acuerdo con el estudio “Lo que te molesta del otro tiene que ver contigo”, en muchas ocasiones, los padres no aceptan las actitudes de sus niños o intentan corregirlos porque se ven reflejados en ellos, lo que hace que choquen aún más.
Qué es la “proyección”, según la psicología

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De acuerdo con la psicología, la proyección es un mecanismo de defensa que adoptan los seres humanos, esto ocurre cuando una persona le atribuye a otra pensamientos y actitudes propias que no puede tolerar, esto quiere decir que hacen cosas que sueles hacer tú aunque no te des cuenta.
No asumir la responsabilidad por los aspectos negativos impide que la persona pueda mejorar y superar lo que sea que le esté causando molestias.
Los hijos imitan el comportamiento de sus padres

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Según la psicóloga Marta Segrelles, la mayoría de las actitudes de los hijos, son lo que ven en sus padres. Desde la infancia, los niños observan cómo actúan sus papás ante diferentes situaciones. Particularmente durante la adolescencia, cuando empieza a establecerse la personalidad de cada uno, los chicos comienzan a adoptar el comportamiento de sus padres desde la manera de hablar hasta de reaccionar.
Cuando te conviertes en padre y ves a tu hijo cometer los mismos errores que tú, automáticamente quieres corregirlo para evitarle disgustos.
Cómo se debe resolver esta situación

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La psicóloga Segrelles indicó que los padres deben identificar sus propios conflictos y resolverlos para luego intentar corregir a sus hijos. Sin embargo, también dijo que incluso si logras dejar el pasado atrás y evolucionar, debes aceptar que los niños también puedan cometer tus mismos errores.
- Antes de reprochar algo, intenta ver el problema de manera objetiva. Ponte en su lugar.
- Evalúa la manera en cómo te diriges a tu hijo/a, el tono de voz con el que le hablas y las palabras que usas.
- Si no toma tus consejos de buena forma, recuerda que probablemente tú responderías de la misma forma. Trata de no enfurecerte por eso.
- Si la discusión es muy fuerte y estáis intercambiando palabras que puedan herir los sentimientos del otro, es mejor parar y continuar en otro momento.
- Es importante que controles tus emociones. Mientras más calmado estés, más serenidad podrás transmitirle al otro.
- En cambio, si estas alterado, tu hijo reflejará eso y adoptará tu actitud.
- Pasa tiempo de calidad junto con tu hijo, será el recuerdo del que más se acuerden de mayores.
Cómo aprender a aceptar lo que te causa molestias

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- Debes aceptarte a ti mismo y reconocer que hay cosas que no puedes cambiar. Aquellos aspectos que no puedes mejorar debes dejarlos atrás.
- Enfócate exclusivamente en las oportunidades que sí tienes para evolucionar.
- No puedes andar juzgando a los demás. Debes aceptar que no todos los seres humanos son iguales, y que hay que aprender a tolerar las diferencias.
- No puedes suponer o asumir. Si no estás seguro de algo, es mejor que preguntes y tengas certeza.
- Tómate unos minutos del día para meditar. Esto te ayudará a reconocer tus errores y potenciar lo que haces bien.