“Él abrió la puerta y cuando entré…” Terroríficas primeras declaraciones de la víctima de Dani Álves

Nuevos detalles sobre el ‘caso Alves’ y los testimonios de la víctima


Cada semana salen a la luz nuevos detalles sobre el impactante ‘caso Alves’, mientras que el exfutbolista continúa tras las rejas desde hace más de cuatro meses. Recientemente, apenas unos días después de que se publicaran las imágenes de la cámara de seguridad de la discoteca donde se produjo una presunta agresión sexual contra una joven en Barcelona, se han revelado los testimonios ofrecidos por la víctima y sus amigas ante la jueza responsable del caso en el programa En Boca de Todos de Cuatro.

En el relato de la presunta víctima, se detallan hasta los aspectos más precisos, desde la primera conversación que mantuvo con el futbolista. Según sus palabras, “se me acercó y me dijo: ‘¿no sabes quién soy? Me llamo Dani, juego a la petanca en Hospitalet’. Recuerdo que me cogió la mano y me la puso en su parte baja. Luego me sugirió que nos fuéramos, pero yo me negué. Empecé a sentir un profundo miedo y pensé: ¿y si me ponen algo en la bebida? ¿Y si le hace algo a mi amiga? Me inundaron todo tipo de pensamientos en un instante”.

El momento clave: el acceso al baño

A continuación, la joven relata uno de los momentos cruciales de la investigación: el instante en el que accede a acompañar a Alves al cuarto de baño. Explica que “recuerdo que hizo un gesto y fue cuando le dije a mi prima: ‘no sé si debería ir’. Ella me respondió: ‘bueno, no pasa nada’, y me indicó que me marchara. En ningún momento tenía idea de a dónde me dirigía. Recuerdo caminar hacia donde él estaba y en ese momento pensé: ‘seguramente sea una salida hacia la calle o una zona VIP u otra área de la discoteca'”.

Los perturbadores detalles del encuentro en el baño

Por último, la joven describe los detalles más impactantes de lo sucedido en el baño. Expresa: “Él abrió la puerta y cuando entré, me di cuenta de dónde me estaba metiendo. Vi que era un aseo diminuto, muy pequeño, solo tenía un retrete y un lavabo. En ese momento, creo que entré en ‘shock’, no entendía nada y traté de girarme, pero él ya había cerrado la puerta. No sé si la aseguró”, puntualiza.

“Este tío me va a hacer mucho daño”

“Recuerdo que me levantó el vestido y me hizo sentarme encima de él. Yo le dije: ‘no puedo, me tengo que ir, no quiero’. Pero él continuó diciéndome muchas cosas. Me obligó a ponerme de rodillas frente a él, en ese momento vi un tatuaje en forma de arco. Pensé: ‘este tío me va a hacer mucho daño’. En ese momento tuve un gran temor, su rostro, el tatuaje… hasta el día de hoy, esas escenas me persiguen constantemente”.