Las primeras hipótesis apuntan a un posible error humano en el sistema de señalización

Las primeras líneas de investigación señalan un posible error humano de un operador de Adif tras una avería en el sistema principal de señalización ferroviaria, según fuentes del Ejecutivo. El mecanismo de seguridad funciona de forma automatizada, pero cuando se produce un fallo, puede ser necesario pasar a un procedimiento de control manual.
De acuerdo con las primeras hipótesis, la incidencia registrada durante la mañana de este miércoles habría obligado a detener alrededor de ocho trenes en la zona. Posteriormente, un operario del centro de control de Atocha habría autorizado por error la continuación de la marcha de un tren de Renfe, pese a que un convoy de Iryo ocupaba la vía.

Esta posible autorización habría provocado que el tren de Renfe alcanzara por detrás al de Iryo. Por el momento, no se ha determinado la velocidad a la que circulaba el convoy en el momento del impacto ni se han confirmado oficialmente las causas exactas del accidente. La investigación deberá esclarecer cómo se produjo la incidencia y qué decisiones precedieron a la colisión.