Vamos a caer como moscas: Los Mossos advierten de la nueva estafa que puede llegar por WhatsApp

Anuncios

Estafas digitales: el nuevo dolor de cabeza de los usuarios de WhatsApp


En los últimos años, las estafas digitales se han vuelto cada vez más frecuentes y sofisticadas, con los ciberdelincuentes utilizando nuevas tácticas para engañar a las personas y hacerles caer en sus trampas. En esta ocasión, los Mossos d’Esquadra han alertado sobre una nueva modalidad de fraude a través de WhatsApp, en la cual el estafador se hace pasar por un conocido del usuario para solicitar un pago urgente vía Bizum. Este fraude ha comenzado a cobrar notoriedad, dejando a muchas personas sorprendidas y con un hueco en el bolsillo.

El modus operandi es simple, pero efectivo. El delincuente suplanta el número de un contacto cercano, como un amigo, vecino o familiar, y simula una emergencia financiera. En este caso específico, la víctima, Núria Codina, fue engañada por un supuesto vecino que alegaba problemas con su cuenta, motivo por el cual necesitaba que ella le enviara dinero urgentemente a través de Bizum. La situación se desarrolló tan rápidamente y de una forma tan convincente que la estafa se consumó sin que la víctima pudiera reaccionar a tiempo.

Anuncios

Una estafa que se aprovecha de la confianza y la urgencia

Núria Codina compartió su experiencia en redes sociales para advertir a otros. «Pensaba que le estaban estafando a él», explicó en X (antes Twitter). Al recibir la solicitud de ayuda del supuesto vecino, Núria quiso advertirle de que había muchas estafas circulando y que debía tener cuidado. Pero la conversación avanzó de tal manera que, irónicamente, ella terminó cayendo en la trampa. «Fui a mirar el grupo de WhatsApp de los vecinos y vi que era su número y su foto de perfil», cuenta Núria, convencida de que estaba hablando con su verdadero vecino.

El estafador, al parecer ofendido por las dudas de Núria, insistió en que efectivamente era su vecino y que necesitaba el dinero. Para añadir más realismo a la situación, el ciberdelincuente empleó la propia foto de perfil del vecino y su número de contacto, lo que llevó a la víctima a finalmente ceder y realizar dos transacciones por Bizum: una de 280 euros y otra de 100 euros. «No dudo de ti, pero hay tantos sistemas…», recuerda Núria haber dicho. Poco después, se dio cuenta de que quien estaba siendo estafado era ella misma.

Anuncios

La persistencia del fraude y la falta de respuesta

La historia no termina ahí. Aún con la sospecha de que algo no iba bien, Núria trató de obtener más información del supuesto vecino para ayudarle, creyendo que él estaba siendo víctima de alguna extorsión. «Les pedí si estaban en el piso y si nos podíamos ver», relata. La respuesta fue que no, que llegarían en una hora. Las llamadas que hizo a su número quedaron sin respuesta, algo que elevó aún más las sospechas. El giro inesperado llegó al día siguiente, cuando envió un mensaje de buenos días y recibió la contestación: «¿Quién eres?». En ese momento, comprendió que había sido víctima de una suplantación de identidad.

Además, los estafadores no se limitaron a Núria. Aprovechando el acceso temporal al número del vecino, intentaron aplicar la misma estrategia con la hija y la nieta de la víctima. Afortunadamente, ellas lograron actuar a tiempo llamando a la compañía telefónica para recuperar la línea y evitar una mayor pérdida económica.

Anuncios

Una realidad que preocupa y genera desconcierto

La historia de Núria no es un caso aislado. Cada vez más personas están siendo víctimas de estos fraudes que aprovechan la confianza y la urgencia para perpetrarse. «No sabes quién hay al otro lado hasta que no te ha pasado», reflexiona Núria tras haber perdido 380 euros. La facilidad con la que los delincuentes pueden hacerse pasar por nuestros contactos genera una sensación de inseguridad y desconfianza en el uso de las aplicaciones de mensajería. Además, Codina teme por las futuras evoluciones de este tipo de estafas, mencionando la posibilidad de que en un futuro los estafadores utilicen notas de voz falsas generadas con Inteligencia Artificial para suplantar la identidad de las personas. «No sé qué tenemos que hacer con este mundo», lamenta.

Este caso deja una enseñanza clara: debemos ser extremadamente cautelosos al recibir mensajes o solicitudes de dinero a través de plataformas digitales, incluso si parecen provenir de personas de confianza. Los Mossos d’Esquadra insisten en que, ante cualquier solicitud de dinero vía WhatsApp o cualquier otra plataforma, lo más sensato es verificar la información por otros medios, como una llamada telefónica directa o una conversación en persona. Las estafas están a la orden del día y evolucionan constantemente, por lo que estar alerta se convierte en la mejor defensa frente a estos engaños.

Anuncios