Una madre prohibió a sus hijos usar pantallas, y 7 meses después demuestra los efectos positivos

Pocas cosas hay más reconfortantes que quedarse un sábado por la mañana en la cama leyendo con la familia. Y luego, un buen desayuno y un paseo por el parque, por ejemplo. Un plan idílico, ¿verdad?

La escritora, bloguera y madre Molly DeFrank, descubrió de primera mano que limitar el tiempo que sus hijos pasaban frente a una pantalla era muy positivo para ellos. Lo demostró con una foto reconfortante de su familia leyendo libros en la cama un sábado por la mañana… y es tan encantadora que nos ha hecho sonreír.

Además, explicó que eliminar el tiempo que sus hijos pasaban frente al ordenador, la tele o el móvil ha tenido un efecto increíble en ellos.

En declaraciones a Bored Panda, ha dicho lo siguiente:

“Es muy fácil darle el ipad a tu hijo o ponerle la tele cuando quieres unos minutos para ti mismo, pero las pantallas nunca antes fueron tan accesibles para los niños como hoy en día. Es difícil culpar a los padres cuando la tecnología es tan sencilla y está tan disponible. Pero en algún momento hay que parar y preguntarse si esta es la mejor forma de llevar el hogar. Nosotros decidimos que no, así que cambiamos eso.”

“No puedo enfatizar más los beneficios de restringirles las pantallas. Empezamos a ver más claros sus talentos e intereses, a los que dedican más tiempo. Mi hija lee cada vez más rápido y escribe historias. Mi hijo dibuja. Es bueno que los niños se aburran para que tomen la iniciativa y se pongan a crear.”

Entre los beneficios de reducir su tiempo con pantallas, esta madre señala una mejora en la creatividad, una imaginación más vívida, curiosidad por el mundo, mejores notas, mejor sueño… además de ser más felices y tener mejor actitud. Y lo mejor de todo, es que es más fácil de lo que parece. Y ojo, que los adultos también podríamos beneficiarnos de esto, ¿no creéis?

“Mis hijos adoran las pantallas, pero las pantallas no les adoran a ellos. Estábamos cultivando a personitas distraídas, gruñonas y quejicas. No es lo que quería para mis hijos.”

“Sabía que las pantallas tenían un efecto negativo, aunque solo se las permitíamos 1 hora al día. Una tarde mi hija pequeña me pidió jugar con mi móvil, y esa fue la última gota. Mi marido y yo decidimos que necesitaban corrección inmediata.”

“En la cena les dijimos que las pantallas ya no eran una opción, y tras llorar un rato, ¿sabéis qué? Siguieron con su vida. Comenzó como 30 días y se ha convertido en nuestro estilo de vida, en un hogar con 5 niños menores de 10 años. Fue sorprendentemente fácil, sostenible, y mi hija de 9 años me ha dicho varias veces que se alegra de que lo hayamos hecho.”

Otras personas contaron sus propias historias limitando el acceso a la tecnología de sus hijos:

Fuente.

Y vosotros, ¿os habéis tomado un respiro tecnológico alguna vez? ¿Sois de los que limitáis el tiempo que pasáis frente a las pantallas en vuestra vida diaria?