¿Dulce y saludable? Un dietista revela tres opciones bajas en calorías que puedes encontrar en Mercadona

La preocupación por mantener una alimentación sana y equilibrada ha crecido significativamente en los últimos años, y con ella, también la búsqueda de alternativas que permitan disfrutar del placer de comer sin comprometer la salud. Especialmente cuando se trata de dulces y postres —productos que suelen estar asociados al azúcar y las calorías vacías—, muchas personas sienten que deben renunciar a ellos por completo. Sin embargo, cada vez más expertos coinciden en que la clave no está en la prohibición, sino en el equilibrio y en la elección de versiones más saludables.
El reto de controlar el consumo de dulces
Para quienes buscan cuidar su alimentación sin caer en los excesos, los dulces pueden representar una verdadera tentación. No es fácil encontrar opciones que satisfagan el antojo sin comprometer los objetivos nutricionales. En este contexto, surgen alternativas que, si bien no sustituyen una alimentación completa, sí pueden incorporarse ocasionalmente como parte de una dieta equilibrada.
El dietista y entrenador especializado en conducta alimentaria Carlos Daza ha compartido recientemente a través de su cuenta de Instagram tres productos dulces que, según él, pueden consumirse con más frecuencia que los postres tradicionales gracias a su bajo contenido calórico. La propuesta ha despertado interés entre quienes desean mantener un estilo de vida saludable sin renunciar al sabor.
Tres productos dulces «casi infinitos», según Carlos Daza
El dietista comienza su publicación con una advertencia importante:
«Tres dulces de los que puedes comer casi infinito y aún así no engordan. Pero dos avisos muy importantes antes de enseñártelo: El primero es: que algo no engorde no significa que sea saludable. Simplemente es una alternativa mejor a darte un atracón. Y el segundo: es que no pasa nada porque de vez en cuando te comas un dulce normal sin culpa. El único problema es que necesites hacerlo todos los días».
A continuación, Daza detalla los productos que recomienda, todos disponibles en supermercados de consumo habitual, como Mercadona, Aldi o Lidl.
1. Polos flash
“Lo primero, aunque es la que menos me gusta, estos polos flash, que tienen unas 20 calorías y, bueno, estos son de Mercadona pero os recomiendo más los de Aldi o Lidl”, señala el dietista. Este tipo de polo helado se caracteriza por su bajo aporte calórico, lo que lo convierte en una alternativa refrescante y ligera para quienes tienen antojos dulces, especialmente en verano.
2. Gelatinas bajas en calorías
La segunda recomendación son las gelatinas bajas en calorías, que el experto considera una de las opciones más «inofensivas» para la dieta:
“Lo segundo estas gelatinas que tienen una caloría literalmente, podrías comer infinito, aunque no lo vas a necesitar, ya te lo digo”, comenta mientras muestra los envases en tienda. Se trata de un producto común en la sección de refrigerados y que, según Daza, puede ayudar a calmar las ganas de comer algo dulce sin sumar calorías significativas al día.
3. Cola Zero (marca Hacendado)
La última sugerencia es una bebida muy popular, pero que sigue generando debate:
“Y lo tercero Cola Zero, muy importante que sea Hacendado para los haters que me dicen que me paga Mercadona. Esto sí que tiene cero calorías y, si tienes ganas de comerte un donut, prueba a beberte una coca-cola, verás como después se te quitan las ganas de comerte el donut”, explica entre risas.
Si bien las bebidas cero calorías no son una solución mágica y deben tomarse con moderación, el dietista las presenta como un recurso puntual para evitar el consumo impulsivo de dulces ultraprocesados.
Moderación y conciencia: el mensaje final
Aunque estos productos pueden ser útiles como herramientas de control en momentos de debilidad, Carlos Daza lanza una reflexión final que invita a la responsabilidad:
“Recuerda que no se trata de vivir a base de estos alimentos, pero si van a evitar que te des un atracón, pueden ser una buena opción”.
El enfoque del dietista no busca promover la sustitución de una dieta equilibrada por productos bajos en calorías, sino más bien ofrecer recursos que ayuden a gestionar mejor la ansiedad por lo dulce sin caer en hábitos poco saludables.
En definitiva, el equilibrio, la educación alimentaria y la atención a las señales del cuerpo siguen siendo los pilares fundamentales de una buena nutrición. Y aunque no existe un alimento milagroso, contar con alternativas como estas puede facilitar el camino hacia una alimentación más consciente y sostenible en el tiempo.