
Una nueva etapa en la televisión.
Hay presentadores cuya presencia termina formando parte de la rutina de una cadena. El Gran Wyoming es uno de ellos: su manera de mezclar actualidad, ironía y comentario político está estrechamente asociada a ‘El Intermedio’. Por eso, hablar de su retirada significa hablar también de la identidad de un programa que muchos espectadores reconocen por la persona que aparece al frente. La cuestión ya tiene, además, un nombre propio para la siguiente etapa y un calendario para iniciar el cambio.
La información conocida este jueves sitúa el comienzo del relevo en enero: Gonzo asumirá la presentación mediante una transición compartida con Wyoming. No se ha concretado cuánto durará esa convivencia antes de que el nuevo conductor quede al frente en solitario. Ese matiz es esencial para entender la noticia: el anuncio de una jubilación no equivale a una despedida inmediata ni permite fijar, por ahora, una fecha exacta para la última aparición del presentador en el espacio.
El elegido conoce la casa. Su incorporación permite plantear el cambio como un regreso a un equipo del que ya formó parte, aunque desempeñando ahora una función distinta. Hay una diferencia evidente entre recorrer la actualidad como reportero y conducir el programa desde su posición central. Precisamente ahí reside el interés del movimiento: la familiaridad con el formato ofrece una conexión reconocible, pero la nueva responsabilidad abrirá una etapa que tendrá que construir su propio tono ante los espectadores.
Un regreso con otra responsabilidad.

Gonzo comenzó su recorrido en ‘El Intermedio’ en 2010. La propia cadena ha recordado cómo fueron aquellos primeros pasos, ligados al trabajo de calle y a los reportajes políticos. Esa experiencia ayuda a entender el vínculo profesional que mantiene con el espacio. Su nombre no aparece, por tanto, desconectado de la historia del programa: está asociado a una etapa anterior y a una manera de abordar las noticias que combinaba preguntas, observación y contacto directo con sus protagonistas.
En 2019 llegó otro giro importante en su carrera: pasó a ponerse al frente de ‘Salvados’, tomando el testigo de Jordi Évole. El anuncio de entonces destacaba precisamente su trayectoria como reportero y los años que llevaba en el equipo de Wyoming. Aquella decisión ya implicaba asumir una marca televisiva reconocible, con una relación consolidada con su audiencia. Ahora vuelve a plantearse el reto de ocupar una posición central en un formato cuya personalidad está muy vinculada a su presentador.
El recorrido por ambos espacios permite comprender por qué el nombre de Gonzo aporta algo más que un cambio de rostro. El reportaje de calle y la entrevista ofrecen herramientas diferentes para acercarse a la actualidad. En un programa diario, esas herramientas conviven con otro ritmo, con la mesa de presentación y con la intervención de un equipo. Habrá que ver cómo se traduce esa experiencia en el nuevo puesto; anticipar el resultado sería confundir una trayectoria conocida con una etapa todavía pendiente de empezar.
Una decisión que venía de lejos.

La jubilación de Wyoming llevaba tiempo apareciendo en sus conversaciones públicas. En una entrevista emitida en 2025 explicó que había considerado dejar el trabajo antes de la pandemia. También contó que aquel periodo alteró su decisión y que empezar a hacer deporte cambió su disposición para continuar. Se trataba de una explicación personal sobre sus planes y su energía, no de un anuncio que entonces estableciera el calendario concreto de una despedida de la televisión.
Thais Villas también habló de esa posibilidad en aquel especial. La reportera expresó que quería seguir trabajando con él y recordó los cambios que había observado en sus hábitos. Esas declaraciones permiten situar el asunto en su contexto: la retirada no era una pregunta nueva dentro del entorno del programa. Sin embargo, los deseos expresados por sus compañeros y los planes personales del presentador pertenecen a planos diferentes, y no deben confundirse con las condiciones profesionales del relevo que ahora se conoce.
La identidad de ‘El Intermedio’ tampoco se explica únicamente por un nombre. Sandra Sabatés se incorporó a la presentación en 2012, ocupando el lugar de Beatriz Montañez. La propia cadena conserva aquel estreno y la bienvenida de Wyoming como parte de su historia. Recordarlo ayuda a observar el programa como un trabajo colectivo, con funciones complementarias y una continuidad construida durante años. La noticia actual se refiere al relevo de Wyoming; no permite dar por hechos otros cambios en el equipo.
Lo que queda por conocer.

Para cualquier formato de actualidad, una transición de este tipo plantea una pregunta editorial: qué elementos definen su continuidad y cuáles pueden evolucionar con una nueva voz. No existe una respuesta automática. El ritmo, las preguntas, el humor y la relación entre quienes aparecen en pantalla se comprueban en las emisiones, no en el anuncio de un fichaje. Por eso, el interés del relevo está tanto en la trayectoria del elegido como en la manera en que el programa articule esa convivencia inicial.
De momento, conviene separar los datos conocidos de las expectativas: hay un relevo previsto desde enero, un sucesor que ya trabajó en el espacio y una duración de la transición que no se ha precisado. No hay base para convertir esa incertidumbre en una fecha de despedida definitiva ni para atribuir una reacción unánime a la audiencia. El nombre que abre la siguiente etapa es Gonzo; la forma que adopte su llegada será lo que permita valorar el cambio cuando empiece.