«Parezco un tiburón». Un joven modelo denuncia a una clínica por el desastre que le han hecho en sus dientes

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El desastre dental de un modelo británico que viajó a Turquía

Jack James, un modelo británico, se arrepiente de haber ido a Turquía para arreglarse los dientes torcidos. Quería mejorar su sonrisa para salir más guapo en las fotos, pero lo que consiguió fue una “cara de tiburón” y una factura de 20.000 libras para reparar el daño.

James pagó 3.000 libras por una operación quirúrgica en Estambul en septiembre del año pasado. Al principio, estaba contento con el resultado y se sentía orgulloso de su nuevo aspecto. Sin embargo, unos meses después, empezó a tener problemas graves con sus dientes.

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Un absceso y unas carillas que se caen

En mayo, James notó que le costaba usar el hilo dental y que sus encías sangraban y olían mal. Cuando le salió pus de la boca, fue a urgencias, donde un dentista le diagnosticó un absceso y le dijo que sus dientes estaban “hechos un desastre”.

“Tenía cara de tiburón. Parecía un personaje de una película de terror”, ha contado James al medio británico Daily Mail. El modelo decidió volver a la misma clínica turca para que le quitaran las carillas, unas fundas de porcelana que se ponen sobre los dientes, y le pusieran otras nuevas.

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“Me sacaron todos los dientes y el absceso y me pusieron unos provisionales”, ha explicado James, que vive en Manchester. Pero uno de los nuevos implantes ya se le ha caído y le ha dejado un hueco enorme.

Un consejo para los que buscan tratamientos baratos en el extranjero

Ahora, James quiere advertir a otras personas que se informen bien antes de ir al extranjero a hacerse tratamientos dentales. “Me siento fatal conmigo mismo. Tengo ganas de arrancarme todos los dientes”, ha confesado.

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Durante años, muchos gobiernos han alertado a sus ciudadanos del riesgo de buscar cirugías más económicas en países como Turquía, Europa del Este o el Sudeste Asiático. Esto es especialmente cierto en el caso de la odontología, pues millones de británicos no pueden pagar el alto coste de ir al dentista en su propio país.

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