Un adiós que cala hondo.
Las pérdidas inesperadas sacuden a las comunidades de maneras que solo la empatía y el recuerdo pueden intentar mitigar. Cuando se trata de figuras queridas, como Chema Puente, el vacío que dejan no solo afecta a quienes lo conocieron personalmente, sino también a toda una sociedad que vio en su obra un reflejo de sus raíces y tradiciones. Chema no solo fue un músico; fue el alma de una cultura que encontró en su rabel y su voz una forma de expresión única.

La reacción ante su fallecimiento no tardó en llegar. Diversas instituciones culturales, figuras políticas y deportivas de Cantabria han coincidido en expresar su profundo pesar por la pérdida de este exponente del folclore regional. Su legado, marcado por su canción inmortalizada como un himno, Santander, la marinera, ha quedado grabado en el imaginario colectivo como un símbolo de identidad cántabra. Su contribución al folclore trasciende generaciones, dejando una impronta difícil de igualar.
Entre las primeras voces que expresaron su pesar se encuentra la alcaldesa de Santander, Gema Igual, quien destacó el impacto de Puente en la ciudad. «Hoy el pueblo de Cueto llora a uno de los suyos», señaló, poniendo en valor el orgullo que su figura representaba para sus vecinos. Igual subrayó cómo su arte y pasión por las tradiciones cántabras llevaron el nombre de Santander más allá de las fronteras, convirtiendo su música en un vehículo de identidad cultural.
Tributo desde las instituciones.
El impacto de la obra de Puente también resonó en el Gobierno de Cantabria. La presidenta regional, María José Sáenz de Buruaga, destacó en un comunicado su inestimable aportación al folclore, especialmente en la difusión del rabel, un instrumento que Puente no solo dominaba, sino que también enseñaba en la Escuela de Folclore de Santander. «La figura de Chema Puente estará, por siempre, unida a nuestra tierra», afirmó la mandataria, lamentando la pérdida de un pilar en la preservación del patrimonio cultural cántabro.

El ámbito político también mostró su respeto y duelo. Desde el PSOE, su secretario general en Santander, Pedro Casares, expresó en redes sociales sentirse «conmocionado» por la noticia. La agrupación socialista, a la que Puente pertenecía, lo recordó como un militante comprometido cuya obra, en particular Santander, la marinera, se ha convertido en un legado eterno. En palabras de Pablo Zuloaga, líder del PSC-PSOE, «su pañuelo encarnado siempre estará en nuestra memoria».
La cultura y el deporte tampoco permanecieron indiferentes. Entidades como la universidad permanente UNATE, donde Puente colaboraba regularmente, y la Asociación para la Defensa de los Intereses de Cantabria (ADIC), enviaron emotivos mensajes de condolencia. Por su parte, el Racing de Santander, un símbolo en la región, anunció un homenaje especial durante el encuentro de esta tarde frente al CD Mirandés.
Un homenaje a la altura de su legado.
El club verdiblanco comunicó a través de su red social X que el minuto de silencio previo al partido no será un acto habitual. «Entre todos haremos que sea especial y cantado a la altura que este músico y compositor cántabro se merece», anunciaron, animando a los aficionados a llenar el estadio con el eco de Santander, la marinera. La Asociación de Peñas del Racing, por su parte, instó a los seguidores a convertir ese momento en «un atronador ‘Santander, la marinera’», un tributo que honra no solo al músico, sino también a lo que representaba.
Con este adiós, Cantabria despide a una de sus figuras más emblemáticas, cuyo arte seguirá vivo en cada rincón de la región. Las canciones de Chema Puente no solo narran historias, sino que conectan a su pueblo con su identidad, garantizando que su legado permanezca en la memoria colectiva por generaciones.