Una victoria que dejó huella.
La televisión en directo y los concursos tienen esa capacidad de convertir una noche cualquiera en conversación nacional. Esta semana, un formato de preguntas y nervios volvió a demostrar por qué engancha a millones. El ritmo, la tensión y los silencios jugaron su papel como si estuvieran escritos. Y, en el centro, una concursante que llevaba meses construyendo una historia a base de constancia.

Rosa, conocida por el público por su paso por Pasapalabra, ha ido ganándose su sitio sin necesidad de gestos grandilocuentes. Nacida en Galicia y con raíces argentinas, su perfil ha despertado simpatía por esa mezcla de cercanía y disciplina. Quienes la han seguido a diario han visto a alguien que se crece en la dificultad y no se desordena cuando el marcador aprieta. Esa forma de estar —serena, aplicada, muy de método— terminó siendo una de sus señas.
Su trayectoria en el programa también se entiende por el tipo de rival que tuvo enfrente: Manu Pascual. En un duelo largo, cada tarde suma, cada error pesa y cada acierto cambia el ánimo del plató. Rosa fue aprendiendo a convivir con esa presión como si fuera parte del entrenamiento. Y, con el paso de los días, convirtió el “aguantar” en una estrategia tan importante como saber.
La disciplina detrás del personaje.
Más allá de la pantalla, Rosa proyecta una imagen de estudiante incansable, de esas personas que toman notas de lo que otros pasan por alto. No es solo memoria: es selección, archivo y una curiosidad que no se limita a lo evidente. Esa mentalidad explica por qué, cuando llegó el gran momento, parecía tener un plan para casi todo. Y también por qué su nombre quedó asociado a una preparación poco habitual.

El episodio decisivo se emitió el jueves 5 de febrero y acabó con un premio de 2.716.000 euros tras completar el rosco con 25 aciertos. La cifra, enorme, no se entiende sin el recorrido previo: 306 programas de duelo ajustado y aprendizaje continuo. La victoria se vivió como un hito televisivo, de esos que se recuerdan con fecha. Y el ambiente fue el de las noches en las que el plató contiene la respiración.
La cadena Antena 3 quiso subrayar el acontecimiento moviendo el programa a una franja especial, después de El Hormiguero, con los concursantes como invitados. Además, el triunfo rompía una espera larga: desde el 15 de mayo de 2024, cuando Óscar Díaz se llevó el anterior gran bote, no se veía una resolución así. No era solo un premio; era un capítulo que cerraba una etapa para muchos espectadores. Y eso se notó en el ruido posterior, dentro y fuera de los platós.
El detalle que no se ve en cámara.
Al día siguiente, Rosa encadenó entrevistas en el grupo Atresmedia y empezó una ronda mediática que multiplicó las preguntas sobre su preparación. Su primera parada fue en la radio, con Carlos Alsina, en Más de uno de Onda Cero. «¿De dónde pescan las preguntas?», le lanzó el periodista, buscando entender el engranaje del concurso. «Son cosas tan locas en este nivel en el que está el rosco…», asumió Rosa, antes de revelar el ‘truco’ que empleó.
La concursante explicó que intentaba anticiparse a lo improbable, incluso cuando el tema parecía lejano al perfil habitual del programa. «Ellos tenían jugadores de la liga de fútbol americano. Creo que, al menos en la base de datos de roscos que yo tengo recopilados, nunca se habían preguntado», señaló la joven, con un matiz: «Pero sí habían preguntado, en alguna ocasión, a otros tipos de deportistas», explicó, poniendo como ejemplo una pregunta tipo «Mejores jugadores de la final del año ‘x’ de la NBA». Con esa lógica, su estudio se abría a campos que otros quizá no considerarían prioritarios. Y ahí es donde el trabajo invisible empieza a parecer casi una investigación.
📻 Rosa, la ganadora del bote de @PasapalabraA3, se ha pasado por el plató de @MasDeUno para hablar con Alsina tras llevarse anoche los 2.716.000 euros.
Ⓜ️ La concursante respondió correctamente al apellido del jugador de fútbol americano que, en 1968, fue elegido jugador más… pic.twitter.com/0dtUZgpK08
— Onda Cero (@OndaCero_es) February 6, 2026
«Preguntaron una vez, hace 15 años, a este deportista, pues a lo mejor se les ocurre en algún momento preguntar jugadores o entrenadores de la NFL. Me lo voy a mirar, por si acaso», explicó sobre la técnica que empleó para estudiar rostros de todo tipo de deportes, con la esperanza de que apareciesen en el rosco de Pasapalabra, provocando la sorpresa de Carlos Alsina. Él quiso apretar un poco más la idea para comprobar si era intuición o un sistema real. «Digamos que tú has decidido estudiarte a los jugadores de la liga de fútbol americano, pero la pregunta de ayer era del año 68. Eso significa que tú te sabes el del año 69», lanzó el periodista, a lo que la concursante respondió que sí, dando otros nombres de jugadores de la NFL de aquella época. «No me lo puedo creer», espetó Alsina, atónito.
Cuando el estudio se vuelve conversación.
«Cuando yo escucho esa pregunta, yo tengo como 7 jugadores de la NFL y luego empiezas a descartar», continuó explicando Rosa, ante las preguntas de los colaboradores de Más de uno. «Dices ‘este no lo voy a decir, porque es demasiado conocido’ y luego también vas por épocas», añadió, tratando de buscar a jugadores cercanos a la fecha del enunciado: «Ahí dudas de todo: ‘Espero que no lo esté confundiendo con uno del año 2000». Y, como suele ocurrir con los secretos de preparación, el “truco” salió del estudio para instalarse en las conversaciones. En redes sociales se han acumulado mensajes comentando esa técnica, entre la sorpresa, el humor y el respeto por un método tan poco común.