Una figura inmortal del cine español.
Marisa Paredes, una de las actrices más icónicas del cine español, deja un vacío irremplazable en la escena cultural. Con una carrera que abarcó décadas y un legado que incluye películas emblemáticas como Tacones lejanos, Paredes no solo destacó por su talento, sino también por su fuerte carácter y compromiso con las artes. Además de su trayectoria en el cine, fue expresidenta de la Academia de Cine, lo que la posicionó como una referente indiscutible en el ámbito cultural español.

El Teatro Español de Madrid se convirtió este miércoles en el epicentro de la despedida a la actriz, con una capilla ardiente que reunió a compañeros y admiradores de todas las generaciones. Actores como Loles León, Bibiana Fernández, José Luis Sacristán y los Javis acudieron al homenaje, mostrando el impacto que Paredes tuvo en la industria. La sala principal del teatro albergó el féretro, acompañado de una gran fotografía sonriente y rodeado por más de 20 coronas de flores que subrayaban el cariño que despertaba.
Entre los asistentes, la tristeza era palpable. Muchos evitaron hacer declaraciones debido a la emoción del momento, mientras que otros se pronunciaron a las puertas del velatorio. Todos coincidieron en que la pérdida de Marisa Paredes deja un vacío que será difícil llenar en el panorama cultural.
Una capilla ardiente criticada.
La duración limitada de la capilla ardiente, de apenas dos horas, generó cierto malestar entre los asistentes. Loles León, íntima amiga de Paredes y una de las «chicas Almodóvar», alzó la voz para expresar su descontento. “Lo primero que tengo que decir es que Marisa se habría quejado de las dos horitas escasas que ha durado la capilla ardiente”, señaló con evidente emoción.
La actriz destacó que, siendo Paredes expresidenta de la Academia de Cine, merecía un homenaje con mayor tiempo para que todos pudieran despedirse de ella adecuadamente. «Hay mucha gente que quiere despedirse de ella, de Marisa, por favor…», añadió, visiblemente afectada. La restricción horaria podría haber impedido que muchos amigos y compañeros llegaran a tiempo para rendirle tributo.
A pesar de estas críticas, la jornada estuvo marcada por la emotividad y los recuerdos compartidos por quienes tuvieron la suerte de trabajar y convivir con Marisa. Entre ellos, Bibiana Fernández y Rossy de Palma, quienes no pudieron contener las lágrimas al recordar las vivencias junto a su amiga.
Recuerdos de una vida inolvidable.
En medio del dolor, Loles León también quiso compartir anécdotas que destacaban la esencia de Paredes. «Se va una amiga de más de 40 años de relación y una compañera de la lucha, de todos los derechos, de las libertades», declaró. Su testimonio reflejaba la fuerza y dulzura que definían a Marisa, una mujer que, según León, era “agitadora cultural y de corazones”.
Las palabras de Loles León capturaron la esencia de su amistad: una mezcla de humor, cariño y admiración. “Nos hemos quedado un poco… a ver si encontramos otra vez una brújula, un timón… Ahora iremos a lo que nos diga Rossy de Palma», dijo en tono jocoso, mostrando cómo incluso en los momentos más oscuros, el recuerdo de Paredes podía arrancar una sonrisa.
Bibiana Fernández también destacó la fortaleza y solidaridad de la actriz, describiéndola como alguien que siempre estaba allí para sus amigos. Para quienes la conocieron, Marisa Paredes no solo era una profesional ejemplar, sino también una amiga insustituible, con un corazón enorme que supo tocar la vida de quienes la rodeaban.
Un legado que perdurará.
Marisa Paredes no solo deja un legado artístico repleto de éxitos, sino también una huella imborrable en quienes compartieron su vida. Su carácter fuerte, combinado con una dulzura única, la convirtieron en una figura querida tanto dentro como fuera de los escenarios. Como dijo Loles León, Paredes era “amiga de todos los amigos y de las amigas”, un reflejo de su generosidad y humanidad.
Aunque su ausencia se sentirá profundamente, su impacto en el cine español y en la cultura permanecerá vivo en las películas que protagonizó, las historias que contó y los corazones que tocó. La despedida multitudinaria en el Teatro Español fue solo un ejemplo del enorme cariño que supo ganarse a lo largo de su vida.