Lydia Lozano se sincera sobre la enfermedad de Charly y recuerda con emoción a su madre

Lydia Lozano ha vuelto a mostrar su lado más personal. La periodista ha concedido una de las entrevistas más íntimas de los últimos tiempos durante su participación en Mira quién viene a cenar, el programa que presenta Rafa Méndez en la televisión canaria. Allí habló de sus raíces, de los recuerdos de su infancia y de la complicada etapa que atraviesa junto a su marido, Charly.
La colaboradora explicó que su esposo lleva meses luchando contra un delicado problema de salud que ha obligado a varios ingresos hospitalarios. Aunque prefirió no profundizar en los detalles médicos, reconoció que este tiempo ha sido especialmente duro para ambos y que la situación ha supuesto un importante desgaste emocional.
Una preocupación constante
Durante la conversación, Lydia dejó claro que la salud de Charly se ha convertido en su principal prioridad. A pesar de las dificultades, aseguró que intenta afrontar cada día con optimismo y confía en que poco a poco puedan dejar atrás este complicado capítulo.
La periodista también aprovechó para hablar de sus orígenes y del fuerte vínculo que mantiene con Canarias, tierra natal de su familia. Aunque nació en Madrid, confesó que siempre ha sentido una conexión especial con las islas, donde pasó gran parte de los veranos de su infancia rodeada de sus seres queridos.
Un recuerdo permanente para su madre
Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó cuando recordó a su madre, Sol, fallecida en abril de 2025 a los 95 años. Lydia explicó que conserva sus cenizas en casa y que sigue hablándole con frecuencia, especialmente desde que comenzaron los problemas de salud de su marido.
Con mucha emoción, reconoció que en más de una ocasión ha pensado en lo mucho que le habría ayudado su madre durante esta etapa tan complicada. «He estado un poco enfadada con ella», confesó, explicando que ese sentimiento nace de echar de menos el apoyo y los consejos que siempre encontraba en ella.
Según relató, hablar con su madre se ha convertido en una forma de desahogarse y afrontar la angustia que le provoca ver sufrir a Charly desde hace tantos meses.
Una historia marcada por la fortaleza
La entrevista también dejó espacio para recuerdos más amables. Lydia evocó algunas anécdotas de su juventud y repasó varios momentos de una carrera televisiva que ha estado llena de éxitos, pero también de episodios complicados.
A pesar de las dificultades personales y profesionales que ha vivido a lo largo de los años, la colaboradora aseguró que mantiene intacta la ilusión por seguir trabajando y afrontando nuevos retos. Una actitud positiva que, según reconoce, le ha ayudado a superar algunos de los momentos más difíciles de su vida.
