La escalofriante respuesta de Rodolfo Sancho a la petición de muerte a su hijo Daniel

Piden la pena de muerte para el chef español.

La vida de Daniel Sancho, un joven chef español hijo del actor Rodolfo Sancho, ha dado un giro dramático tras ser acusado de asesinar a un empresario colombiano en Tailandia. El caso, que ha conmocionado a la opinión pública internacional, se ha complicado aún más después de que las autoridades tailandesas hayan solicitado la pena de muerte para el presunto homicida.

Las autoridades tailandesas han solicitado dicha pena para el joven, al que consideran culpable de un crimen premeditado. Así lo han anunciado en una rueda de prensa celebrada este martes 15 de agosto, en la que han expuesto las supuestas pruebas que incriminan a Daniel.

«Un punto y final».

La noticia ha caído como un mazazo para la familia del chef, que se encuentra en España siguiendo el caso con angustia y preocupación. Su padre, Rodolfo Sancho, ha recibido el apoyo de su mujer, la actriz Xenia Tostado, y de su hija pequeña, con las que reside en Fuerteventura. El actor no ha viajado a Tailandia, como se había especulado, sino que ha preferido mantenerse al margen de la presión mediática y confiar en la defensa de su hijo.

La portavoz del actor, Carmen Balfagón, que también ejerce como abogada de Daniel en España, ha hablado con los medios tras conocer la petición de pena capital para el chef. Balfagón ha reconocido que la familia está muy afectada por el caso y que lo ha encajado como “un punto y final a todo lo que se preveía”.

Sin embargo, ha mostrado su optimismo sobre el futuro del joven y ha asegurado que “en Tailandia nunca se ha ejecutado a un extranjero”. La letrada ha expresado su intención de que Daniel Sancho “no sea una excepción” y ha recordado que esta pena solo se suele aplicar a los ciudadanos tailandeses.

El caso de Daniel Sancho ha generado una gran repercusión internacional y ha puesto en evidencia las diferencias entre los sistemas judiciales de España y Tailandia. El chef se enfrenta a la pena más dura posible por un delito que él niega haber cometido. Su única esperanza es que la justicia tailandesa le conceda un juicio justo y le permita demostrar su inocencia. Mientras tanto, su familia y su expareja Paula, que se ha refugiado en un lugar desconocido, le siguen apoyando desde la distancia.