La autopsia de la bebé de tres meses apunta a un edema pulmonar y mantiene abiertas varias hipótesis
La investigación sobre la muerte de una bebé de tres meses en Toro (Zamora) continúa avanzando con los primeros resultados de la autopsia. El examen forense preliminar concluye que la menor falleció a causa de un edema pulmonar agudo, aunque por el momento no ha sido posible determinar qué originó esa lesión.
Según la información publicada por Telecinco, que cita a La Opinión de Zamora, los especialistas trabajan con distintas posibilidades, entre ellas una posible asfixia o una intoxicación. No obstante, serán los análisis toxicológicos los que permitan establecer la causa definitiva de la muerte.
Las muestras recogidas durante la autopsia ya han sido enviadas al Instituto Nacional de Toxicología, cuyos informes serán determinantes para esclarecer lo ocurrido durante la madrugada del pasado 9 de agosto.

La autopsia no aprecia lesiones compatibles con una caída
Uno de los aspectos más relevantes del informe preliminar es que los forenses no habrían encontrado fracturas, hematomas ni otras lesiones externas en el cuerpo de la bebé.
Este dato será comparado con la declaración realizada por el padre ante la autoridad judicial. El hombre explicó que tropezó mientras llevaba a la niña en brazos, aunque aseguró que logró sujetarla y evitó que golpeara el suelo.
La investigación deberá determinar ahora si ese episodio guarda alguna relación con el fallecimiento o si, por el contrario, la causa de la muerte responde a otras circunstancias.
Por su parte, la madre declaró que no se encontraba en la vivienda en el momento de los hechos.
Ambos progenitores fueron detenidos durante las primeras diligencias y posteriormente quedaron en libertad con medidas cautelares. Los dos permanecen investigados por un presunto delito de homicidio por imprudencia.
Toxicología, clave para esclarecer el fallecimiento
La principal incógnita sigue siendo qué provocó el edema pulmonar detectado por los médicos forenses.
Los especialistas deberán determinar si la menor sufrió un episodio de asfixia o si estuvo expuesta a alguna sustancia que pudiera haber desencadenado una intoxicación.
Para ello, el Instituto Nacional de Toxicología analizará las muestras obtenidas durante la autopsia. Los resultados requerirán varios días y serán fundamentales para confirmar o descartar las distintas hipótesis que maneja la investigación.
Mientras tanto, los agentes continúan reconstruyendo quién estaba al cuidado de la bebé durante las horas previas a su muerte.
La abuela tenía atribuida la custodia
En el marco de la investigación, la jueza también ha tomado declaración a una de las abuelas de la menor, quien tenía atribuida su custodia.
Según las informaciones conocidas hasta el momento, el Servicio de Menores de la Junta de Castilla y León había retirado previamente la custodia a los padres. Esta circunstancia forma parte de las diligencias abiertas para determinar quién debía hacerse cargo de la niña la noche del fallecimiento.
La pareja tiene además otra hija, de seis años. Los investigadores tratan de aclarar si la menor pudo quedarse en algún momento al cuidado de su hermana pequeña y también están verificando los testimonios de varios vecinos que aseguran haber visto a los progenitores en una zona de ocio aquella noche, supuestamente sin la bebé.
La investigación continúa abierta
Pese a los primeros resultados de la autopsia, la causa judicial sigue abierta y todavía quedan numerosas cuestiones por resolver.
El hallazgo del edema pulmonar y la ausencia de lesiones externas han centrado la atención en los análisis toxicológicos, que serán determinantes para establecer la causa exacta del fallecimiento y orientar el rumbo de la investigación.