«Éramos amigos»: Tiene que parar el programa al borde de las lágrimas tras dar la peor noticia

El drama de María Verdoy en directo en Telecinco.

Ser periodista no es fácil. A veces, hay que informar de noticias que nos afectan personalmente, que nos duelen, que nos hacen llorar. Pero hay que seguir adelante, con profesionalidad y rigor, sin dejar que las emociones nos impidan hacer nuestro trabajo.

Un ejemplo de esto es cuando tenemos que dar la noticia del fallecimiento de alguien cercano, ya sea un familiar, un amigo, un compañero o una fuente de información. En esos momentos, sentimos un vacío enorme, una tristeza profunda, una rabia incontenible. Pero también sentimos la responsabilidad de comunicar lo ocurrido, de rendir homenaje a la persona que se ha ido, de compartir nuestro dolor con los demás.

¿Cómo lo hacemos? No hay una fórmula mágica. Cada uno tiene su propia forma de afrontar el duelo, de expresar sus sentimientos, de buscar apoyo. Lo importante es no negar la realidad, ni reprimir las lágrimas, ni aislarse del mundo. Lo importante es recordar que no estamos solos, que hay gente que nos quiere y nos comprende, y que nuestro trabajo, por duro que sea, tiene sentido y valor.

Triste adiós a Massimo Stecchini.

Este domingo nos ha dejado Massimo Stecchini, el empresario que hizo feliz a Pepa Flores, la artista que todos recordamos como Marisol. A sus 63 años, sufrió un infarto en su casa de Málaga y no pudo superarlo. Su muerte ha sido un duro golpe para su pareja, con la que llevaba 35 años de amor incondicional, y para todos los que le conocieron y apreciaron.

Massimo era el dueño de la pizzería Trastevere, un lugar emblemático en la ciudad malagueña, donde se sirven las mejores pizzas desde hace décadas. Fue allí donde conoció a Pepa, cuando ella volvió a su tierra natal tras romper con Antonio Gades, el bailarín que le dio tres hijas: María, Tamara y Celia.

El italiano que conquistó el corazón de Marisol.

Massimo se enamoró de Pepa al instante y le ofreció una pizza con forma de corazón. Ella se dejó seducir por su simpatía y su acento italiano, y desde entonces no se separaron. Pepa Flores, que fue una niña prodigio del cine y la canción en los años sesenta, decidió retirarse de la fama y vivir una vida tranquila y discreta junto a Massimo.

Él siempre la apoyó y la respetó en su decisión, y le demostró una fidelidad y una devoción absolutas. Juntos disfrutaron de los pequeños placeres de la vida: pasear por la playa, ver películas en el sofá, jugar con sus nietos…

María Verdoy se rompe en directo al dar la noticia.

La noticia de su fallecimiento la dio María Verdoy, una periodista que trabaja en el programa ‘Fiesta de verano’. María tenía una gran amistad con Massimo, desde que le hizo una entrevista hace unos años. Entre sollozos, contó lo mucho que le quería y lo mucho que le iba a echar de menos:

“Massimo era un hombre maravilloso, un caballero, un amigo. Me trató con mucha amabilidad cuando le entrevisté, y desde entonces mantuvimos el contacto. Hace una semana me mandó un audio diciéndome lo feliz que estaba con Pepa, su Pepita. Era su gran amor, su razón de vivir. No puedo creer que se haya ido tan pronto”, dijo la presentadora emocionada.

Desde aquí queremos enviar nuestro más sentido pésame a Pepa Flores y a toda su familia, y recordar a Massimo Stecchini como el hombre que hizo sonreír a Marisol.