La Policía Nacional ha encontrado a Miranda, la niña que fue raptada por sus padres biológicos en Oviedo

La desaparición de Miranda, la niña de cinco años que fue raptada por sus padres biológicos el pasado mes de abril en Oviedo, ha llegado a su fin. La menor ha sido localizada con vida tras más de tres meses de intensa búsqueda. La noticia pone punto final a uno de los casos que más preocupación había generado en Asturias.
Según ha informado El Comercio, agentes de la Policía Nacional localizaron a la pequeña durante la mañana de este viernes en el municipio asturiano de Silvota. La menor había desaparecido el pasado 30 de abril después de que sus padres biológicos aprovecharan una visita autorizada para llevársela. Desde entonces, las fuerzas de seguridad mantenían un amplio dispositivo para intentar encontrarla.
La investigación estuvo marcada por la complejidad del caso y por la especial vulnerabilidad de la niña. Miranda vivía desde hacía 18 meses con una familia de acogida, mientras sus padres mantenían un régimen de visitas supervisadas. Ese sistema buscaba garantizar el bienestar de la menor mientras se resolvía su situación familiar.
Todo cambió durante una de esas visitas en un punto de encuentro familiar de Oviedo. Según explicó en su momento la Consejería de Derechos Sociales del Principado de Asturias, los padres aprovecharon el encuentro para llevarse a la niña de forma inesperada. Durante el incidente, además, una educadora social que supervisaba la visita habría resultado agredida.
Las autoridades calificaron desde el primer momento la desaparición como un caso de «alta vulnerabilidad». La Jefatura Superior de Policía de Asturias movilizó numerosos recursos para tratar de localizar a la menor lo antes posible. La prioridad era garantizar que la niña se encontrara en buen estado de salud.
El entorno de Miranda ya puede respirar tranquilo
Durante la investigación también fue detenido el padre de Miranda. Su arresto se produjo el pasado mes de junio dentro del operativo policial, aunque posteriormente quedó en libertad mientras continuaban las pesquisas. A pesar de ello, la búsqueda de la pequeña nunca se interrumpió.
La localización de Miranda supone un enorme alivio para quienes seguían de cerca el caso. Hasta el momento no han trascendido detalles sobre el estado en el que ha sido encontrada ni sobre las circunstancias exactas que permitieron dar con su paradero. Tampoco se ha informado de si habrá nuevas actuaciones judiciales contra los progenitores.
La familia de acogida había manifestado públicamente durante estos meses el profundo dolor que estaba viviendo. Personas cercanas al entorno describieron la situación como un momento «muy complicado y muy duro», después de haber convivido con la niña durante año y medio. La incertidumbre sobre su paradero marcó el día a día de quienes habían ejercido como su principal apoyo.
Desde el Gobierno asturiano recordaron en su momento que este tipo de visitas supervisadas forman parte de los procedimientos habituales en los procesos de acogimiento. La consejera Marta del Arco explicó que no existían antecedentes que hicieran prever un desenlace como el ocurrido. Por ello, insistió en que el rapto fue completamente inesperado.
La investigación continúa abierta para esclarecer todos los detalles de lo sucedido. Mientras tanto, la noticia de que Miranda ha aparecido con vida representa el mejor desenlace posible después de más de tres meses de incertidumbre. Ahora será la autoridad judicial la que determine los siguientes pasos en un caso que ha mantenido en vilo a toda Asturias.