Una noche de confrontaciones en el ‘Babylon Show’.
El programa revelación de la temporada, ‘Babylon Show’, logró capturar la atención del público con un impresionante 10,5% de share en su primera semana al aire. Sin embargo, este lunes se enfrentaba a un desafío aún mayor: competir directamente con el imbatible Pablo Motos y su consolidado espacio en Antena 3. Para este encuentro, el conductor Carlos Latre decidió llevar a su plató a dos de las figuras más icónicas de la televisión española, los actores José Coronado y Luis Zahera, quienes protagonizan la exitosa serie ‘Entrevías’. Aunque el ambiente al principio estuvo lleno de risas y camaradería, las cosas tomaron un giro inesperado cuando Zahera se vio obligado a poner un alto a los comentarios de Latre en pleno directo.

Aprovechando que la cuarta y última temporada de ‘Entrevías’ está a punto de ver la luz, José Coronado y su colega decidieron aprovechar la oportunidad para dar a los seguidores de la serie una probada de lo que pueden esperar del gran final. «Hemos conseguido una temporada llena de emoción, de acción, que va a dejar muy satisfecho al espectador», compartió Coronado, dejando claro que esta entrega no defraudará a quienes han seguido la historia desde sus inicios. Las palabras del actor generaron un ambiente de expectativa en el estudio, y aunque la charla fluía de manera relajada, pronto se avecinaban momentos de tensión.
Entre risas y correcciones.
El clima distendido de la conversación llevó a Carlos Latre a explorar aspectos más personales de sus invitados, centrando su atención en las particularidades de Zahera durante los rodajes. En un tono jocoso, Latre comentó que había escuchado un rumor sobre un peculiar hábito del actor gallego antes de iniciar las grabaciones. «He escuchado que antes de grabar te cuentas chistes a ti mismo», lanzó Latre con una sonrisa, esperando arrancar alguna anécdota divertida. Sin embargo, para sorpresa de todos, Zahera mostró una expresión de confusión que dejaba entrever que no tenía ni idea de lo que se hablaba.
No dispuesto a dejar el tema, Latre insistió, tratando de hilar lo que parecía ser un malentendido. «O tal vez es solo cuando haces monólogos…», continuó el presentador, aunque su intento de aclarar la situación no tuvo el efecto deseado. Zahera, con una mezcla de paciencia y humor, se vio obligado a corregir a su anfitrión: «Lo de los chistes es falso, te la liaron». La sinceridad del gallego no solo cortó de raíz la broma, sino que también generó un momento incómodo que fue manejado con humor por ambos.
La revelación inesperada.
Lejos de molestarse, Zahera aprovechó la ocasión para compartir un detalle curioso sobre su rutina en los sets de grabación. El actor confesó que antes de cada toma, en lugar de contarse chistes, dedica su tiempo a mantenerse activo físicamente, caminando por el set y levantando pesas. La revelación despertó la curiosidad de Latre, quien no perdió la oportunidad de hacer una broma sobre el equipamiento del actor. «¿Pero de qué año son las pesas?», preguntó entre carcajadas, mientras en pantalla se mostraba una imagen de las anticuadas mancuernas que Zahera utiliza a diario.
El tono de la entrevista alcanzó un punto álgido cuando el actor, algo sonrojado, intentó justificar el uso de sus viejas pesas: «¿Pero cómo me podéis hacer esto?», expresó con una mezcla de vergüenza y risas. Explicó que las sigue utilizando porque, a pesar de los años, siguen siendo útiles. «La barnicé porque se oxidaban», detalló, provocando que Latre bromeara aún más al señalar que esas pesas parecían salidas del «siglo XVIII».
La noche no solo estuvo llena de risas y pequeñas bromas, sino que también reservaba una confesión inesperada por parte de Zahera. El gallego sorprendió a todos al desvelar un capítulo poco conocido de su vida: uno de los trabajos más duros que realizó durante su estancia en Nueva York. Con una mezcla de seriedad y humor, reveló: «Hice demolición en las Torres Gemelas», un comentario que dejó atónitos tanto al presentador como a su compañero de escena.
Zahera explicó que trabajaba para una empresa portuguesa que lo contrató para demoler la planta 67 de una de las torres, la cual pertenecía a la compañía Colgate. Al recordar el incidente con una sonrisa, relató cómo su padre, con su característico humor negro, lo llamó después del atentado del 11 de septiembre y le dijo: «Hijo mío, no habrás tenido nada que ver», generando una mezcla de risas y desconcierto en el estudio. El programa, que comenzó con un tono ligero, terminó dejando al público reflexionando sobre las imprevisibles vueltas de la vida y las hi