Las aguas atraparon a David y su compañera.
David, junto a una compañera de trabajo, quedó atrapado en su coche mientras la DANA cubría la autopista AP-7 en Valencia. Viajaban desde Alicante hacia Barcelona cuando la tormenta, en cuestión de minutos, los rodeó de agua, subiendo hasta sus rodillas. En busca de ayuda, envió su ubicación a emergencias, documentando cada segundo de su desesperación.

En un impactante video transmitido en ‘Y ahora Sonsoles’, David explicó cómo la fuerza del agua empujó su vehículo hasta la mediana, quedando colgando parcialmente. “Bueno, la cosa no pinta bien. Si podéis llamar al 112, mandadle la ubicación que os he mandado”, pidió David, sin ocultar el pánico. La tormenta desbordó rápidamente la autopista, dejándolo sin opción de escapar.
La espera angustiante y la oscuridad total.
La situación se agravó cuando las luces del puente cercano se apagaron, sumiendo el área en una oscuridad total. En esos momentos, el agua ya llenaba el interior del coche y David, atrapado más de una hora, temía lo peor. “Estoy colgando de la mediana”, relató, describiendo cómo la corriente amenazaba con arrastrarlos en plena tormenta, un episodio que se volvió más angustiante cuando se perdió su conexión con el programa.
A salvo por fin, David narró su experiencia a Sonsoles Ónega, detallando cada instante desde dentro del coche. “Nos atrapó a las 7 y media en la AP-7. De golpe, el tráfico se paró y vi que el agua estaba desbordando”, recordó. Con el agua entrando en el vehículo, él y su compañera tuvieron que resistir, inmóviles y sin poder salir. La tensión aumentó al quedarse sin electricidad en el coche.
Al límite. La angustia de ver su coche sin electricidad.
Con el agua azotando su vehículo y sin electricidad para moverse, David maniobró con dificultad hasta quedar entre un camión y una furgoneta. “Puse el punto muerto y giré las ruedas”, relató, explicando que cada golpe de agua empujaba el coche más hacia el guardarraíl. Sin embargo, esto no fue suficiente, y la situación pronto se volvió insostenible.
Finalmente, David se vio obligado a abandonar el coche. Describió cómo, rodeado de agua y en medio de la autopista, se unió a otros conductores también atrapados, intentando organizar una salida en conjunto. “No veíamos nada, solo agua por todas partes”, señaló. En un esfuerzo colectivo, lograron abrir un espacio en el guardarraíl para escapar de aquella trampa mortal.
Tragedia en medio de la tormenta: Una madre y sus hijas pierden la vida.
Mientras intentaba mantenerse a salvo, David presenció un momento desgarrador. “100 metros más atrás, a una mujer le entró un ataque de pánico y tuvo la mala decisión de salir del vehículo con dos críos”, explicó. La mujer desató a sus hijas y, al intentar huir, las tres fueron arrastradas. Tristemente, las niñas fueron encontradas sin vida, y la madre seguía desaparecida al día siguiente.
David narró el trágico final: “Las criaturas estaban muertas ahí, atascadas en los árboles, y esta mañana aún no habían encontrado a la madre”. Esta imagen, grabada en su mente, dejó a David consternado por lo que vio en aquella noche de caos y dolor en la AP-7, donde cada minuto suponía una nueva amenaza.
Ante la falta de asistencia oficial, David destacó el apoyo que los propios conductores se brindaron en medio del caos. “La gente atrapada fue la que se ayudó entre sí”, afirmó, haciendo mención especial a un camionero francés que, en medio de la tormenta, repartía agua y café a los atrapados. “A este señor le haría un monumento”, dijo emocionado, subrayando el valor de la solidaridad en esos momentos.