Las cámaras de tráfico han aportado una de las primeras claves sobre el accidente que costó la vida al CEO de Dehesa de los Canónigos, Iván Sanz Cid, su esposa Irene Garijo y dos de sus hijos. Las imágenes registradas en la A-67 muestran que el vehículo circulaba a una velocidad normal pocos kilómetros antes del siniestro, un dato que, por el momento, descarta que el exceso de velocidad estuviera detrás de la tragedia.
Según las fuentes de la investigación consultadas por Diario de Valladolid, las grabaciones fueron realizadas instantes antes de los túneles situados varios kilómetros antes del punto kilométrico 83, en el término municipal de Herrera de Pisuerga (Palencia). Los investigadores aseguran que el turismo mantenía una velocidad completamente normal antes de salirse de la vía y dar varias vueltas de campana.
«Lo que se ve de las imágenes anteriores al siniestro, la velocidad era normal».
La investigación continúa abierta
Aunque este dato aporta una información relevante sobre los instantes previos al accidente, la investigación sigue abierta y todavía no existe una conclusión definitiva sobre las causas del siniestro. La principal hipótesis manejada por los investigadores continúa siendo una posible somnolencia o distracción del conductor, tal y como indicó la Subdelegación del Gobierno en Palencia tras el accidente.
Una tragedia que conmocionó a Valladolid
En el accidente fallecieron Iván Sanz Cid, su esposa Irene Garijo y dos de sus hijos, de 17 y 14 años. La única superviviente fue la hija menor de la familia, de nueve años, que permanece ingresada en la UCI pediátrica del Hospital Universitario de Burgos tras ser intervenida por varias fracturas. Su estado continúa siendo estable dentro de la gravedad.
Mientras tanto, familiares y amigos han podido despedirse de las víctimas en la capilla ardiente instalada en el Tanatorio de Las Contiendas de Valladolid. El funeral se celebra en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción, donde se espera una amplia asistencia para rendir homenaje a la familia.