Trágico suceso que debería haberse evitado.
Pedro Rodríguez Rico, un veterano trabajador de la construcción, ha fallecido trágicamente en Gijón mientras desempeñaba sus labores en la construcción de un edificio. El accidente ocurrió en el número 694 de la avenida de Roces, donde un andamio utilizado en la obra se desplomó, aplastando al hombre de 62 años. Las autoridades indicaron que el fallo en una de las sujeciones del andamio fue el origen del siniestro, lo que causó el mortal incidente.

Los servicios de emergencia acudieron rápidamente tras recibir el aviso en torno a la una de la tarde. Sin embargo, al llegar al lugar, no pudieron hacer nada por salvar la vida de Rodríguez Rico, quien ya se encontraba gravemente herido. Según fuentes cercanas, el trabajador probablemente sufrió un fallo multiorgánico al quedar sepultado por la estructura, lo que llevó a su fallecimiento.
«destrozados». Así se sienten los seres queridos de Pedro Rodríguez Rico, quien perdió la vida de manera inesperada y brutal. Su familia, conmovida y sumida en el dolor, recibió la noticia a través de las autoridades que se presentaron en su domicilio. Carmen Infante, su esposa, relató con tristeza cómo la policía llegó a la casa de su hijo para informarles del accidente, un hecho que ha dejado a toda la familia en estado de shock.
Iván Rodríguez, el hijo del fallecido, contó entre lágrimas cómo su padre perdió la vida de inmediato. «El andamio le cayó en la cabeza y murió en el acto», explicó, recordando a Pedro como un hombre que había dedicado gran parte de su vida a la construcción. Nacido en Badajoz, llegó a Gijón de niño y estableció su vida en Montevil, donde vivió hasta el día del accidente. Tras pasar por un largo período de baja laboral debido a lesiones en la espalda, Pedro se vio obligado a volver al trabajo a pesar de desear la jubilación.
«Quería jubilarse y no pudo», lamenta Iván, mientras su madre, Carmen, detalla cómo su esposo había trabajado en importantes obras de la región, como el túnel de Olloniego, el Puerto de Avilés o en El Musel. Tristemente, en esta última localización ya se habían registrado otras tragedias laborales en los meses recientes. Pedro, siempre familiar y amante de la caza, tenía planes de seguir disfrutando de la vida que tanto valoraba. «Tenía muchas ganas de vivir», añade Carmen, destacando el optimismo y felicidad que su esposo irradiaba constantemente.
La comunidad se une en el dolor y la indignación.
El dolor por la pérdida de Pedro no ha sido solo familiar, sino que ha trascendido a la comunidad. Las muestras de cariño y apoyo no se hicieron esperar tras conocerse la tragedia. El presidente del Principado, Adrián Barbón, manifestó su pesar en redes sociales, señalando que «el trabajo no puede costar la vida», mientras que Gerardo Argüelles, de CC OO Asturias, también denunció la creciente siniestralidad laboral.
Pedro Rodríguez Rico trabajaba para una subcontrata en las obras de la torre residencial Titanio, proyecto de la constructora Los Álamos. Según cuenta su esposa, cuando la subcontrata supo que Pedro estaba sin trabajo, lo incorporaron de inmediato por su amplia experiencia en el sector. Deja atrás a su esposa, Carmen Infante, a sus hijos Iván y Yasmín, a sus nietos Mateo y Carla, y a una extensa red de familiares y amigos que hoy intentan sobrellevar este golpe.