Sucedió en pleno directo.
El viernes por la noche, los espectadores de ‘¡De viernes!’ esperaban con ansias la participación de Terelu Campos, quien se prepara para un futuro como abuela tras el anuncio de su hija, Alejandra Rubio, sobre su primer embarazo. La expectativa era alta y, aunque Terelu aún no había comenzado la entrevista, las críticas comenzaron a surgir rápidamente.

Sin embargo, no estaba sola en esta situación complicada: Carmen Borrego, su hermana, defendía fervientemente a Terelu y a su sobrina desde otro plató de televisión, llegando al punto de abandonar el programa visiblemente enfadada. La tarde inició con una discusión acalorada en el programa, al abordar el tema de Meli Camacho y Gustavo.
“A mi madre le encantaría que siguierais haciendo el ridículo como lo estáis haciendo”, exclamó Carmen Borrego con evidente frustración. Continuó con un ruego desesperado: “Yo ya pediría a este programa y a todos ya en beneficio de mi salud mental, es que no quiero escuchar el total de este señor. Si es posible no hacerme daño con el tema de mi hijo, yo lo agradezco”.
EL enfado de Carmen Borrego y sus consecuencias.
A medida que avanzaba la tarde, Carmen tuvo la oportunidad de ver un adelanto de la entrevista que su hermana Terelu tendría esa misma noche. Las imágenes provocaron en ella una reacción fuerte y emotiva. “¿No podéis entender que no pueda más? ¿Alguien puede tener que yo voy a terminar ingresada?”, preguntaba Carmen, claramente al borde de su resistencia.

“Estoy hartísima”, añadió, insistiendo en que para Terelu, el embarazo de Alejandra no debería ser un motivo de estrés esa noche. “Al principio te quedas en shock, lógicamente, luego el apoyo Alejandra lo tiene siempre de su madre y también lo tiene de su tía”, afirmó Carmen con vehemencia. Subrayó que “lo de que seas abuela es una de las cosas más bonitas que se pueden ser en la vida”.
La tensión alcanzó un nuevo nivel cuando Avilés quiso conocer la opinión de Alejandra sobre la aparición de su madre en televisión, mientras ella intenta mantenerse fuera del foco mediático. La pregunta provocó la furia de Carmen Borrego: “¿Tú crees que si mi hermana no se sienta esta noche Alejandra ya va a tener un embarazo tranquilo? ¿Qué clase de cinismo es ese? Que porque no se siente mi hermana, se le va a quitar el foco a Alejandra, ya me parece de un cinismo difícil de superar”.

El ambiente se volvió aún más tenso cuando Antonio Montero y Carmen Borrego comenzaron una intensa discusión. Montero señaló que el clan Campos debía ser consciente de que la exposición mediática trae críticas inevitables y beneficios económicos. Estas palabras encendieron la ira de Carmen. “Perdona, perdona, ¿tú crees que yo la fama creo que es un paseo por las nubes? ¿Crees que no sufro?”, respondió Carmen con indignación. Montero le replicó: “Si te molesta la tele, vete”, a lo que ella contestó con un desafiante “pues vete tú, a lo mejor te vas tú”. Makoke intervino en defensa del clan Campos, señalando que “trabajan”, mientras que Montero apuntó que “trabajan de su fama, no es lo mismo”.
La decisión final de la hermana de Terelu.
Carmen Borrego, agotada y visiblemente afectada, expresó su desesperación diciendo “no puedo más” y abandonó su asiento, amenazando con marcharse del plató de ‘Así es la vida’. A pesar de los intentos de la dirección del programa para que regresara, Carmen se mantuvo firme en su decisión.

Antes de irse, se dirigió a Antonio Montero con firmeza: “Mira, yo llevo 30 años trabajando, que tengo que vivir de lo que pasa en mi familia, porque vives tú y no eres de mi familia. ¿Te queda claro? Y yo tengo que afrontar aquí todos los putos días cosas que no me gustaría afrontar. Cobrando o sin ello y ya está bien de cinismo. Porque tú y mucha gente quiere saber lo que piensa mi hermana del embarazo de Alejandra, y lo que pienso yo de mi hijo y lo que pienso yo de lo que se me ha hecho. Y me lo preguntáis aquí todas las putas tardes, ya está bien de cinismo”.
Finalmente, aunque sus compañeros intentaron disuadirla, Carmen Borrego abandonó el plató lanzando un rotundo “iros a…”. No dudó en expresar su frustración y, a pesar de los intentos del presentador para que regresara, se mantuvo firme en su decisión de marcharse. En una noche cargada de emociones y tensiones, la defensa inquebrantable de Carmen Borrego hacia su familia quedó patente, mostrando una vez más la complejidad y las presiones del mundo mediático en el que se encuentran inmersas las Campos.