
Laura Escanes cumplió 27 años el pasado 13 rodeada de sus amigos, su nueva pareja, el cantante Álvaro de Luna y su hija Roma, con quien sopló las velas, en un día en que hubo tiempo para todo, desde hacerse un nuevo tatuaje hasta celebrar su día en una fiesta con karaoke incluído.
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En las redes sociales de la joven Youtuber, se dieron y explicaron, en tal fecha, varias novedades sobre la situación de su vida sentimental en la actualidad. Recibió, por un lado, la felicitación de cumpleaños de su ex, Risto Mejide, quien sorprendió a todos haciéndolo de manera pública desde su cuenta de Instagram tras algunas tensiones recientes existentes entre los dos: »Feliz cumpleaños a la madre de mi hija», escribió el popular presentador.
Otro tema candente de la joven es el de los tatuajes. Hace pocos días, Laura preguntó en sus redes el nombre de alguna clínica donde se pudiera borrar uno que tenía, por lo que muchos entendieron que podría referirse al que lleva la firma de Risto en su nalga.
»Ha habido mucho cachondeo y salseo con este tema últimamente. Solo quiero aclarar que nunca me arrepiento de los tatuajes porque son algo que en un momento sentí y algo importante para mí. Llevo tatuadas muchas cosas que a día de hoy no me tatuaría, pero porque no lo siento de la misma manera», empezaba escribiendo en su Instagram.
»Pero eso no significa que no fuese importante para mí en ese momento y por eso no me arrepiento. Pero, como consejo: ni nombres, ni firmas. Todo lo demás me parece estupendo, ya sea de novios, amigos, familia o viajes…», acababa contando la catalana.

Para concluir, Laura compartió también con sus seguidores el nuevo tatuaje que se ha hecho y ha querido explicar su significado en su propio podcast, junto a Paula Gonu, donde explicaba qué significado tiene para ella el cielo y las nubes. Mientras ella intenta vivir en un mundo de rosa siendo optimista, «intensita y cursi», en ocasiones «el cielo no siempre es bonito y hay días de tormenta en los que el cielo se vuelve un poco gris, y seguramente no valoraríamos tanto el cielo sin nubes, si no existieran los días de tormenta»
