Una soltera se enfrenta a su cita de First Dates tras ser rechazada: »¡Tú decisión es completamente injusta!»

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Marga regresa a First Dates en busca de una segunda oportunidad

La primera persona en cruzar las puertas del restaurante de First Dates era Marga, una soltera madrileña de 67 años. Decidida a darle una nueva oportunidad al amor, Marga se presentaba en el espacio de Mediaset. Aunque algunos la consideran radical, ella misma aclara: “Solo lo soy con la estupidez”. Su primera visita al programa no resultó en un romance, pero sí se volvió viral en redes sociales debido a sus palabras dirigidas a Pablo Iglesias.

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A pesar de su popularidad en internet, Marga aún no había encontrado al hombre de sus sueños. Sus expectativas eran claras: “Quiero una persona con humor, bien vestida y con buenos zapatos”. Su cita era Pedro, un madrileño de 72 años que se definía como un “rockero de corazón”. La primera impresión entre los solteros fue normal: “Una persona así vestida y con esos pelos piensas que es algo cercano a mí”, comentaba Marga.

La política, tema central de la velada

La velada comenzó con una conversación sobre el tema preferido de Marga: la política. Ella se considera progresista y apoya las medidas sociales del gobierno. Sin embargo, a pesar de compartir ciertas ideas políticas, los solteros eran radicalmente opuestos en otros aspectos. Pedro la veía menos radical, pero opinaba que su apariencia se ajustaba a la normativa de una persona de derechas.

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La cita avanzó, pero la conversación seguía estancada en la política, algo que no agradaba a Pedro. “No he visto ninguna acción de reflexión. Cualquier cosa que decía tenía un discurso preparado”, sentenciaba él. Cambiaron de tema y hablaron sobre lo que buscaban en el programa. Pedro quería tranquilidad y compartir, mientras que Marga afirmaba que las formas de pareja habían cambiado mucho y ya no se ajustaban a lo tradicional.

Desencuentro final

En la recta final de la velada, las diferencias entre los solteros se hicieron más evidentes. No lograban ponerse de acuerdo en el tema de las relaciones sexuales. “El sexo para mí está en la cabeza”, confesaba Marga. Pedro, por otro lado, afirmaba que la sexualidad no era cerebral sino físico y que, además, no se sentía atraído sexualmente por ella.

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En el reservado del programa, intentaron acercar posturas, pero Pedro rechazó a Marga porque buscaba un perfil muy diferente. “No me ajusto a su forma de ver la vida”, aseguraba él. Las excusas del soltero generaron un enfrentamiento final entre ambos. Marga, tras ser rechazada, le reprochó: “Me parece totalmente completamente injusto por tu parte. Puede que mi apabullamiento te haya hecho retroceder”. Pedro concluyó: “Por mi parte, tiene que haber ganas de querer un segundo encuentro”.

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