Un hombre acusado de violar a su hija de 4 años, acaba violado por varios reclusos tras ser detenido

Daniel Alexander Aguirre, de 25 años, que había sido acusado de violar a su propia hija de tan solo 4 años, ha terminado viviendo en ‘sus propias carnes’ lo que le hizo a la menor.

Mientras se le estaban realizando las pruebas pertinentes a la niña en el hospital para verificar y valorar los evidentes abusos sexuales recibidos, bajo la supervisión de la policía, el padre, que había sido detenido, tuvo que permanecer preso en un calabozo de una comisaría de policía en Riohacha (Colombia).

En esas mismas celdas, el detenido recibió agresiones sexuales por parte de varios de los reclusos que se encontraban también allí retenidos, después de que conocieran lo que había hecho con su hija, aplicándole lo que vulgarmente se denomina «La Ley de la cárcel» como escarmiento. Al parecer, un vídeo de seguridad grabado en las propias dependencias se ha hecho viral, donde se confirman los abusos recibidos por el hombre.

«Por muy aberrante que haya sido la situación, esta persona debe ser protegida por las entidades del Estado. En este caso, por la Policía que lo tenía en custodia, para garantizar que sea vencido en juicio y, además de eso, para que se le respeten sus derechos por mucho que él no hubiese respetado los de su hija», comentó el abogado penalista Janer Pérez al medio local Caracol Noticias.

Por otro lado, según el coronel Gabriel García, comandante de la Policía de La Guajira, ha confirmado que tras las pruebas sometidas a la menor se ha confirmado el abuso de su progenitor: «Era un varón de 25 años. Una vez el departamento de Medicina Legal toma las muestras confirma que se da un abuso sexual hacia la menor de 4 años, comenzamos a indagar y este correspondería al padre biológico de la menor».

El hombre, por tanto, ha acabado imputado por un delito de acceso carnal abusivo contra una menor de 14 años. Por otro lado, los agentes policiales están verificando las imágenes del vídeo de seguridad del calabozo para dirimir las posibles responsabilidades penales, a su vez, de quienes intervinieron en la violación posterior del arrestado.