Trasladan a cárcel masculina a una presa transgénero que ha embarazado a otras dos reclusas

Demi Minor, una reclusa transgénero de 27 años, que está cumpliendo una condena de 30 años en prisión por homicidio, ha sido trasladada de la prisión femenina Edna Mahan al Centro Correccional Juvenil Garden State, una prisión para adultos jóvenes de 18 a 30 años, tras haber dejado embarazadas a otras dos reclusas.

El traslado de Minor, que está en prisión tras ser hallada culpable por el homicidio involuntario de su padre adoptivo cuando tenía 16 años de edad, se produce un año después de que el estado llegara a un acuerdo con la Unión Estadounidense de Libertades Civiles de Nueva Jersey para albergar a los reclusos transgénero de acuerdo con su identidad de género, en lugar de su sexo biológico. La instalación alberga actualmente a 27 reclusos transgénero, informó NJ Advance Media.

Según Dan Sperrazza, portavoz del Departamento Correccional de Nueva Jersey, la mujer transgénero ha dejado embarazadas a otras dos reclusas en el centro penitenciario donde estaba alojada, a principios de este año tras tener relaciones sexuales consentidas con ellas. Algo que, incluso consensuado, está prohibido entre presos en el estado.

En una carta que Minor publicó en el blog Justice 4 Demi, que a menudo publica vídeos y cartas de ella, describió su alejamiento de Edna Mahan como un castigo por tener relaciones sexuales con dos mujeres.

«Como mujer transgénero, realmente temo lo que me espera, está claro que el personal ha buscado algún tipo de razón de seguridad para echarme del único centro penitenciario femenino. Me tiraron a los lobos y esperaban que me rindiera, estoy desconcertada y disgustada por este uso del poder y solo puedo pedirle a la oficina del comisionado y gobernadores que me envíen de regreso. No merezco que me traten así», publicó Minor el pasado viernes.

También escribió el pasado 15 de julio que fue puesta bajo estrecha vigilancia en las nuevas instalaciones, debido al hecho de que se había intentado ahorcar durante el desplazamiento en el vehículo policial. Explicó además que los guardias negaron su solicitud de que una oficial la desnudara. «Han violado mi derecho a estar segura y libre de acoso sexual, al ponerme en una de las instalaciones correccionales para jóvenes más violentas», acabó añadiendo.