«Tenía miedo que no le renovaran» Sale a la luz la desesperada situación que pudo ocasionar la muerte del barrendero muerto en Madrid

Jornadas a temperaturas extremas y el deseo de agradar en el trabajo acabaron con la vida de José Antonio González.

José Antonio González fallecía el viernes con 60 años como consecuencia de un golpe de calor mientras trabajaba como barrendero. Aunque fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón tras desplomarse en el Puente de Vallecas, nada pudo hacerse por salvar la vida y moría a consecuencia de un infarto. ‘Cuatro al día habla en directo’ hablaba con su hijo.

«Estamos destrozados, no es justo lo que estamos viviendo. No me lo creo. Creo que no debería vivir esto a esta edad. Se deberían haber tomado otras medidas lógicas y coherentes. No puede ser. Aunque no hay que llegar a este punto para saber esto, espero que sirva para que cambien las cosas y otra familia no tenga que vivir lo que por desgracia estamos viviendo», denunciaba Miguel Ángel González.

«Su horario habitual era por la mañana pero un compañero le pidió cambiarle el turno y él aceptó. Estaba dispuesto a todo para quedarse de forma definitiva en este trabajo ya que estaba de eventual. Lo hacía todo para sacarnos adelante, así que aceptó cambiar el turno a pesar de que sabía que iba a hacer mucho más calor».

«El sábado se puso en contacto con nosotros el Alcalde. También hemos hablado con la Vicealcaldesa y con otros concejales. Públicamente en nombre de mi familia pido que todos se unan independientemente de su ideología política para que estás irregularidades dejen de ocurrir. Trabajar con esa vestimenta, con estas temperaturas y solos, es algo ilógico. Considero que no debe ser así», subrayaba.

José Antonio estaba contento y estaba dispuesto a demostrar su entrega en el trabajo.

Hace unos meses trabajó los fines de semana esperando que lo llamaran para el verano. Y lo así consiguió un contrato de un mes para trabajar de mañana. José Antonio estaba contento y estaba dispuesto a demostrar su entrega en el trabajo, así que no dudó en hacer jornadas extra durante la semana del Orgullo e incluso cambiar el turno a un compañero: “Estaba dispuesto a todo para demostrar que era capaz de sacarnos adelante, de hecho, el miércoles -recuerda Miguel Ángel- ya le costaba hablar cuando llegó a casa, del calor que había pasado”.

José Antonio cayó inconsciente en el suelo el viernes a las 4 de la tarde con mas de 40ª de temperatura durante una jornada en Puente de Vallecas. Su cuerpo alcanzó los 41,6 grados de temperatura y quedó inconsciente: “Yo estoy convencido de que hasta que no perdió la consciencia no dejó de trabajar pensando en que si no podrían echarle, porque por desgracia ya lo había vivido cuando le despidieron de forma improcedente”, cuenta su hijo al medio NIUS.