Se quejan del trato de un camarero en una reseña y la explicación del dueño de lo ocurrido les deja en ridículo

La popular cuenta de Twitter Soy Camarero, se suele encargar de publicar contenido, normalmente rodeado de polémica, relacionado con el mundo de la hostelería en general. Esta vez, ha generado mucha indignación en redes al mostrar la reseña de un cliente de un bar en Google y la impecable respuesta del local con el esclarecedor título: “Lo que hay que aguantar…”.

“Una estrella y porque no puedo menos de lo lamentablemente que me sucedió a mí y a mis amigos porque hacía tanto calor que me quité la camisa por la calle y al entrar al local se me olvidó ponérmela y el camarero (con un tono despectivo) me echó del local por no llevarla puesta amenazándome de llamar a la policía y al recibir semejante trato quisimos pedir la hoja de reclamaciones y se negó rotundamente…”, ha escrito el, en teoría, ‘indignado’ cliente.

El propietario del establecimiento, por el contrario, ha respondido con una, muy diferente y aclaradora, versión de los hechos: “Buenos días, sé que está de moda usar estos métodos para hacer daño y desprestigiar a alguien gratuitamente y que la gente no pueda saber si es cierto o no y no lo voy a permitir. El camarero es supereducado, amable y cariñoso y superquerido por toda la clientela. Usted hacer referencia a racismo, le comunico que el camarero también es latino y veo absurdo lo que usted quiere dar a entender”, ha empezado explicando.

“Usted y sus amigos llegan en estado de embriaguez, usted sin camiseta y David le comunica que se ponga la camiseta, a lo que usted se niega y empieza a dar el follón y a pedirle la hoja de reclamaciones, un cliente llama a la policía y David le dice que se la entregará cuando ellos lleguen y usted y sus amigos salen pitando», continuó exponiendo.

«Había clientes como testigos y cámaras de seguridad que han grabado todo. ¿Por qué se ha ido usted y no ha esperado la llegada de la policía y así rellenar la hoja? Por cierto, los clientes les han visto orinando en los contenedores y haciendo gestos obscenos a ellos. Por favor, no volváis por aquí y dejad a la gente trabajar y ganarse el pan. Un saludo”, ha finalizado diciendo el dueño.