Rosa destapa la mentira: dijo que vivía en un pequeño pueblo de Granada para entrar en ‘OT’

«Mentirijillas» para entrar en OT.

En los últimos días Rosa López ha acaparado titulares por dos motivos muy diferentes; el primero, su testimonio de cómo el sobrepeso afectaba a su vida. Según contó la cantante, a raíz de su paso por Operación Triunfo y de una dieta muy sana y la práctica de deporte, consiguió perder 40 kilos.

El segundo motivo, por las informaciones que apuntaron a su posible boda secreta con su pareja, Iñaki García. Rumores que surgieron después de que compartiera una imagen en sus redes sociales con un vestido que parecía de novia.

Algo que Rosa ha desmentido en la entrega de los premios Pumm, celebrados en Madrid hace unos días. «Yo no estoy casada ni me voy a casar», dijo con su mejor sonrisa. La cantante explicó que simplemente posó con un diseño de novia de un diseñador amigo suyo. «Ya la hemos liado», dijo entre risas.

Por el momento, Rosa no tiene planes de boda a la vista: «no hay intenciones porque estoy tan feliz que ni me acuerdo de casarme. Lo veo tan maravilloso y estoy tan feliz que ni casarme supera eso», reconoció.

Rosa aseguró que «estoy tan feliz que me da miedo que se rompa si me emociono demasiado». Además de en el amor, parece estar triunfando en su carrera musical. Además de estrenarse al frente de las Campanadas en Trece, agradeció emocionada el apoyo del público a su nuevo single, «Si no te vuelvo a ver».

En su entrevista con Jordi Évole desvela por qué mintió sobre su origen.

Ahora, su nombre está en boca de todos tras la entrevista que le hizo Jordi Évole. Algunas de las revelaciones que ha hecho se remontan a sus tiempos de «triunfita». O, mejor dicho, al casting para convertirse en ello.

Rosa López contó durante los castings para acceder a Operación Triunfo que era de un pueblo de Granada llamado Armilla. Sin embargo, lo cierto es que antes de presentarse al concurso vivía junto a sus padres y hermanos en un barrio cercano al polígono de la ciudad de Granada.

Desde que nació vivió en el polígono de Almanjáyar, pero antes de entrar al concurso se mudaron a una casa que su padre tenía en Armilla por miedo a que su lugar se residencia pudiera ser un motivo de exclusión en el programa.

«Fue el sufrimiento de unos padres para que no trataran mal a sus hijos», explica la cantante, que destaca que «no hay nada malo» porque siguen siendo «la misma familia queriendo luchar». «Mi padre era un buscavidas. Nuestras vacaciones las pasábamos entre hormigoneras, arena, bloques y ladrillo arreglando casas. Mi padre las compraba, la arreglábamos entre todos y luego la vendía».

Así habla Rosa López sobre los orígenes humildes de su familia y las profesiones a las que se dedicaban para salir adelante. Además, desveló otras pequeñas mentiras que dijo durante el casting para entrar en Operación Triunfo. Algo que hizo reír al presentador: «Me parece que falsificar un currículum es lo más español que hay», dijo.

La cantante contó que aseguró que «tocaba el piano y que sabía hablar un segundo idioma, inglés». La artista consideró que estos pequeños engaños le ayudaron a entrar en el programa del que posteriormente Jordi Évole le mostró unas imágenes.

Durante la entrevista Rosa rompió a llorar al recordar «el terror de sus padres» cuando entró en Operación Triunfo. Sus progenitores estaban contentos por su entrada en Operación Triunfo, pero sufrieron mucho cuando se marchó a la academia. Algo que a día de hoy le sigue emocionando.

Rosa López, que llegó a ser conocida como Rosa de España, fue un auténtico fenómeno de masas. Sin embargo, de la noche a la mañana su música dejó de sonar en la radio. «Este es el mejor ejemplo de que las cosas se ganan. El día que suene en cualquier radio será como ‘lo he conseguido’. Sería una satisfacción para mí, para mis seguidores, para mi familia, para mi padre», comentó visiblemente emocionada.

Al finalizar la entrevista, cuando Jordi Évole le preguntó por sus mejores momentos, la artista lo tiene claro: «Volvería al olor de mi casa, a la olla de mi madre, al calor de mi padre», dijo Rosa, recordándonos la humanidad que nos hizo enamorarnos de ella cuando la vimos por primera vez en Operación Triunfo.

«He tenido momentos de no querer ver» a aquella Rosa que entró tan joven en el talent musical, aunque tiene «mucho que aprender» de ella, aseguró la cantante. Durante la entrevista la artista habló sobre su salud mental. «Creo que debería volver a ir al psicólogo». La cantante dejó de recurrir a los servicios de su psicóloga antes de la pandemia, pensando que «controlaba un poco más», pero ahora se ha dado cuenta de que no.