Pillan a Ginés y Yaiza discutiendo a gritos, y lo que se dicen no tiene desperdicio: “No puedes hablar de…”

Ginés Corregüela y Yaiza Martín siguen dando mucho de qué hablar.

El famoso tiktoker y granjero andaluz Ginés Corregüela, que se hizo popular por sus bocadillos XXL empapados en aceite de oliva, ha sido el último expulsado del reality show de Telecinco ‘Supervivientes 2023’. Su paso por el concurso ha estado marcado por la polémica, convirtiéndose rápidamente en uno de los concursantes más controvertidos especialmente por si relación con Yaiza Martín.

Ginés y Yaiza se conocieron en las redes sociales y empezaron una relación cuando él ya estaba separado de su exmujer Isabel Hurtado, con quien tiene dos hijas. Sin embargo, Ginés confesó haber sido infiel a Isabel durante su matrimonio de 30 años, lo que provocó el enfado de su ex y de su hija Miriam.

Yaiza Martín es entrenadora de fútbol y se convirtió en concursante de ‘Supervivientes 2023’ después de que Ginés le pidiera una segunda oportunidad a Isabel en directo. Yaiza viajó a Honduras para aclarar las cosas con Ginés y él le aseguró que solo la quería a ella y que se arrepentía de sus palabras. A partir de entonces, la pareja vivií su amor sin tapujos en la isla, llegando incluso a tener una noche de pasión.

Ginés sorprendió a Yaiza al pedirle matrimonio en el reality show, con un anillo hecho por él mismo. La pareja celebró su boda improvisada en Honduras, excluyendo a Asraf Beno, con quien Ginés había tenido varios enfrentamientos. La boda fue criticada por Isabel y Miriam, que se sintieron traicionadas por Ginés y que se sentaron en el ‘Polideluxe’ para contar su versión de los hechos. Tras su regreso a España, Ginés ha querido retomar el contacto con su hija y limar asperezas, pero no lo ha tenido fácil.

La bronca de Ginés y Yaiza.

La relación entre Ginés y Yaiza, que siguen siendo dos de los rostros más polémicos de la televisión, no parece atravesar su mejor momento. Según han revelado varios testigos a ‘Sálvame’, la pareja protagonizó una fuerte discusión en un restaurante, que provocó el malestar de los demás comensales. Uno de ellos accedió a contar en exclusiva a Telecinco lo que ocurrió entre los dos famosos.

Belén Esteban, colaboradora de ‘Sálvame’, fue la primera en dar la voz de alarma. Según contó, ella se encontraba en Sevilla el fin de semana que tuvo lugar el incidente y le llegaron rumores de que Yaiza le había armado “un pollo” a su novio. Algo que choca con la imagen de amor y felicidad que la pareja suele proyectar en sus redes sociales y en sus apariciones públicas: “Se lió una que la gente protestó, se levantaban y se iban”, afirmó la “princesa del pueblo”.

José Antonio León, reportero de ‘Sálvame’, investigó el caso y consiguió hablar con una testigo presencial de la bronca. Se trata de una mujer que estaba sentada en una mesa cercana a la de Ginés y Yaiza y que relató con todo lujo de detalles cómo fue el enfrentamiento entre ellos. Según su testimonio, la discusión empezó con un tono moderado, pero fue subiendo de intensidad hasta llegar a los gritos y los gestos amenazantes.

La testigo explicó que Yaiza se mostró “agradable” al principio, pero cambió radicalmente su actitud cuando Ginés intentó hablar de “un tema sucio”. Entonces, ella empezó a “manotear” con las manos y a interrumpirle: “Ella le dijo que no empezase a hablar del tema sucio”. Ginés, por su parte, trató de calmar la situación, pero no lo consiguió. Yaiza se puso más seria y cortó el tema ahí”, dijo la testigo, añadiendo que todo esto sucedió “a viva voz”.

Pero, ¿de qué tema sucio hablaban? Según la testigo, Yaiza le reprochaba a Ginés que se callara y le daba instrucciones sobre cómo debía comportarse en la televisión: “Le decía ‘tenemos que salir ganando todos, tenemos que controlar esto, no se puede hablar de ciertas cosas, tú tienes que hablar de tus cosas en la tele, yo no puedo hablar porque se va a ver que manejo esto y no quiero dar esa apariencia”. Unas palabras que sugieren que hay algo turbio detrás de la relación entre Ginés y Yaiza y que podrían poner en peligro su futuro como pareja mediática.