Paolo Vasile pierde la paciencia y señala a dos caras de Telecinco para echarlos

Continúan los cambios radicales en Telecinco.

En los últimos años, Sálvame se había convertido en uno de los programas que más ha marcado tendencia en la pequeña pantalla. Sin embargo, ahora está en horas bajas, entre otras cosas porque la dura competencia de otros formatos como Pasapalabra en Antena 3 está consiguiendo que sufran un poco con la ausencia de espectadores.

Por todo ello, Sálvame se ha enfrentado a profundos cambios desde hace meses. Recientemente, La Fábrica de la Tele decidió prescindir de dos de los directores del programa, David Valldeperas y Alberto Díaz, y sustituirlos por Óscar Cornejo, uno de sus fundadores y dueños.

Aunque el movimiento se interpretó como un intento de reflotar las audiencias del programa debido a su crisis, hubo medios que llegaron a decir que estos ceses se debían a la Operación Deluxe, que investiga el presunto espionaje a famosos por parte de la dirección de Sálvame.

Pero hay otro motivo: estos cambios también son producto de una decisión editorial para «blanquear» los contenidos del programa y así favorecer la OPA que lanzó recientemente Mediaset Italia para hacerse con la totalidad de Mediaset España. La compra de la empresa española por parte de Silvio Berlusconi tendrá que pasar al menos dos autorizaciones gubernamentales que vendrían aparejadas con una serie de compromisos, y entre ellos está que la parrilla tenga menos conflictos y sea algo más «blanca».

El propio Paolo Vasile estaría desbordado por las continuas polémicas que afectan al programa, su buque insignia durante muchos años. El consejero delegado de Mediaset está viendo cómo las audiencias están cayendo en picado y no es capaz de darle un giro al magazine que acabe con esa huida de espectadores.

Paolo Vasile se harta de dos caras de Sálvame.

Por si fuera poco, Paolo Vasile es testigo de cómo surgen cada día nuevas polémicas entre el presentador del espacio, Jorge Javier Vázquez, y diferentes colaboradores o invitados. Ahora, el catalán ha protagonizado una agria polémica: ha estallado como pocas veces antes contra Marta Riesco, después de que la reportera de Telecinco le dedicase unas palabras muy duras.

El presentador catalán ya estaba indignado con la actitud de la colaboradora respecto a una supuesta conversación que mantuvo con Rocío Carrasco hace dos semanas. La reportera de El programa de Ana Rosa aseguró haber hablado con la hija de «la más grande», a pesar de que tanto ella como Luis Pliego lo nieguen. Este hecho enfadó al presentador de Sálvame, que no se mordió la lengua.

“Me parece que, si en un momento me hizo gracia, ahora me parece peligrosa. Jamás querría tenerla en una redacción trabajando. Me estoy enterando de cosas, certificadas, que no me gustan en absoluto… como miente, como las historias que cuenta no se ajustan a la realidad…” comenzó diciendo decir Jorge Javier.

“No me gustaría tenerla trabajando en un equipo porque ensucia el ambiente y sus compañeros la detestan. Desde hace tiempo ha dejado de ser periodista y se ha convertido en una más”, añadió. Además, el presentador reveló lo que piensa respecto a su relación con Antonio David Flores.

“No me da ninguna pena. En ella ‘el penas’ ha encontrado la horma de su zapato. Son iguales, que luego no nos venga de víctima. Creo que los dos se retroalimentan. Y si no, donde no llega uno, llega el otro”, espetó. Jorge terminó lanzándole un mensaje: “Esto es una percepción mía. Aprovecha en este convento porque te queda poco”.

No quedó ahí la cosa: Jorge Javier llamó “cenutria” a Marta Riesco y aseguró que se está apuntando al carro de Rocío Flores y Antonio David para “catalogar a Rocío Carrasco de loca”, pero “son unos trileros los tres”. “Es una maestra del arte de la post verdad y la fake new porque coge una noticia con posos de verdad y siembra una duda y ese es su propósito. Entiendo estas tretas para un personaje, pero no para una periodista”.

En ese momento, Marta Riesco empezó a defenderse a través de las vía redes sociales, pero Jorge Javier continuó: “Yo no he dicho que te voy a echar, pero cuando venga tu jefa (Ana Rosa) verás, porque a ella no le gustan estas cosas”. Tras esto, advirtió: “En Mediaset siempre que hablas hay alguien escuchando. Después de descojonarte conmigo vas a un lugar y dices en tono jocoso que te estás pensando denunciarme por acoso. No empecemos a jugar con estos temas porque igual la gentucilla con la que te juntas te lo tolera, pero, conmigo, estos términos no. No me toques las narices”.

Marta Riesco presumió de no haber mentido nunca y se escudó en eso a la hora de defender su verdad. Pero Jorge Javier quiso leer un hilo de Twitter en el que se recordaron algunas de sus mentiras. Entre ellas se encuentran: ‘tengo 32 años’, ‘hay más de 500 carteles’, ‘llevamos tres meses’, ‘estaban separados’ (Olga y Antonio David), y ‘yo no pertenezco a este mundo’.

Acto seguido, Marta publicó una storie en su Instagram: «Hoy me encuentro con este artículo de Jorge Javier Vázquez, mentiría si no dijese que me ha hecho daño». Sin embargo, el presentador dijo que eso no fue lo que le transmitió cuando se encontraron por los pasillos de Mediaset, e incluso se hicieron una foto juntos.

Jorge Javier abandonó Sálvame.

Después de que el presentador pronunciara su discurso, Marta volvió a publicar una storie en su cuenta de Instagram. En ella aparecía el hashtag #StopAcoso, algo que sacó de quicio al catalán.

«Este señor (Jorge Javier) lleva 25 minutos de acoso hacia mi persona. Llevo dos bajas médicos por acoso de La fábrica de la tele», dijo la redactora.  Tras este último movimiento de Marta Riesco, Jorge Javier tomó una drástica decisión viendo acabada su paciencia.

«No te preocupes, Marta Riesco, llegados a este punto la cadena tiene que tomar determinaciones. Si tiene a un presentador que acosa a una redactora, creo que lo mejor es que el presentador se vaya hasta que se solucionen las cosas», dijo antes de marcharse.

La controversia ha dividido a los espectadores de Telecinco y, sin duda, supone otro quebradero de cabeza para la cadena. Veremos cómo progresa la próxima semana y si se apaciguan unas aguas que estamos seguro que están quitando el sueño a Paolo Vasile, que a pesar de todo no se puede arriesgar a retirar de su programación un pilar básico como Sálvame.

Aunque haya caído en audiencia, supera todos los días la media de la cadena. Además, aventurarse a estrenar un nuevo formato en la franja de tarde sería un riesgo demasiado grande. La prueba la tenemos recientemente en la emisión de Pasión de Gavilanes en la franja de Sálvame Limón, que fue un fracaso absoluto. Tampoco podemos olvidarnos que aún están pendientes de estrenar la segunda parte de la docuserie de Rocío Carrasco, ahora llamada En el nombre de Rocío, y que nutrirá de contenidos el programa.