Naia, la niña de 4 años muerta tras comer un helado en un colegio de Mallorca de forma inexplicable

Arranca el juicio por el fallecimiento de Naia, una alumna de cuatro años, al sufrir una reacción alérgica tras comer un helado en el comedor del colegio La Salle de Palma de Mallorca el 24 de mayo de 2019. En el banquillo, se sientan como acusadas la encargada del comedor y una monitora.

La pequeña padecía una alergia mortal a los lácteos, una situación había sido notificada previamente al colegio por parte de su familia, y que no resultó suficiente para evitar su trágica pérdida.

A pesar del aviso, la responsable del comedor incluyó en su menú un helado de nata. La encargada dio al helado a la monitora para que se lo diera a la niña, a pesar de las advertencias del envoltorio, donde se especificaba claramente el peligro para los alérgicos a la lactosa.

Naia falleció víctima de un shock anafiláctico y pese a los intentos de los servicios de emergencia que estuvieron casi una hora intentando reanimarla, acabó muriendo allí mismo sin tiempo de llevarla al hospital. Tras una investigación, la juez decidió procesar a la responsable del comedor y a la monitora.

La encargada del comedor de alérgicos ha acusado a la monitora de entregar el helado a la niña. Reconoce que sabía que la niña era alérgica, pero ha contado que “el postre y el pan lo manipulaban otras compañeras”. Según ha explicado, en la cocina había una hoja con los nombres de los alumnos alérgicos, y estos tenían bandejas y sillas de diferentes colores. “Yo soy camarera, no monitora, mi jefe decide qué comida se le da a cada niño con alergias”. Recordando que estaba en el carro del comedor, no en la cocina.

Por su parte, la monitora ha explicado llorando que la alergia de Naia era algo conocido por todos. “Vi que la niña no tenía helado y me dirigí a la encargada para decirle que no tenía postre”, ha contado. Según su versión, “ella vino con el sándwich y yo le pregunté dos veces si estaba segura”.

La encargada está acusada de incluir el helado en el menú, y la monitora de dárselo a la niña. Pero la encargada asegura que la culpa fue de la monitora por dárselo, y la monitora responde que se lo preguntó dos veces. “Era ella la que tiene la formación, la encargada del comedor de los alérgicos”, insiste.

Las dos acusadas son juzgadas por homicidio imprudente, la fiscalía pide una pena de 2 años de prisión para ambas, mientras que la acusación eleva la petición a 4 años. También piden que sean inhabilitadas para trabajos relacionados con la alimentación de menores.

La familia de Naia lleva tres años peleando para que se haga justicia con su caso. Quieren que la tragedia vivida por ellos sirva para que no se vuelva a repetir en un futuro: “El objetivo es que no vuelva a haber ninguna familia rota como la nuestra por la pérdida de una criatura”, han declarado.