Muere de cáncer una chica de 19 años tras intentar conseguir una cita con su médico durante 16 meses

La saturación de la atención primaria puede llegar a matar.

Una joven de 19 años ha fallecido tras intentar conseguir una cita durante un año con su médico de familia. El primer intento se produjo en febrero de 2021 tras detectarse un bulto en la espalda. Un año después se ha anunciado su muerte a causa de un tumor.

La paciente fue atendida por teléfono y se le indicó que se trataba de un quiste y que se le realizaría una prueba en seis meses. Pasado este tiempo volvió a llamar para solicitar una cita presencial, aunque le pidieron que esperara para ser explorada por la saturación que existía en la atención primaria.

Sin llegar a ser examinada se le recetaron antibióticos, pero el bulto seguía creciendo y el dolor aumentaba, tanto que trató de nuevo conseguir una cita, que no llegaba. Al final acudió a urgencias donde también fue rechazada al estar tratada por su médico de cabecera.

No se la hizo caso porque «ya estaba tratada por su médico».

Ya en marzo de 2022, la joven volvió a alertar de su situación mediante un formulario médico on line, en ese momento un sanitario se percató de que algo no iba bien y le devolvió la llamada de inmediato por la gravedad de su situación.

«Una semana y media después, se hizo una resonancia magnética porque el médico estaba preocupado y pensó que podría ser cáncer. El médico que la llamó le dijo que fuera directamente y que debería haberla visto antes», aseguraba Claire Hanshaw, tía de mujer fallecida.

Al no cesar los dolores y ya en urgencias de su ciudad, los médicos le realizaron una tomografía computarizada que mostró cáncer en los pulmones, los ganglios linfáticos y la ingle, así como en la espalda. Ingresada de urgencia fue sometida a un tratamiento de quimioterapia el pasado mes de mayo, un años después de intentar conseguir una cita.

Amelia Ellerby recibió la noticia de que le quedaban dos meses de vida, falleciendo el pasado 12 de junio. Ahora su familia está exigiendo responsabilidades por lo que es, a todas luces, una negligencia médica.