María, la adolescente española encerrada diez días con un hombre 21 años mayor

La sometió con alcohol, drogas y pastillas.

María es una joven valenciana de 16 años que permanecía desaparecida desde el pasado 12 de mayo. Su rastro se perdió en l’Eliana, y según los datos facilitados por sus familiares directos a la asociación SOS Desaparecidos, era de complexión física delgada, tenía los ojos marrones y el pelo oscuro, largo y rizado.

Su entorno agradeció cualquier tipo de ayuda, así como la difusión en redes sociales de la cartelería de búsqueda que pudiera servir para localizar a la joven menor de edad. Una búsqueda agónica que tuvo en vilo a familiares y allegados de la joven.

La desaparición ha tenido un final relativamente feliz, ya que ha aparecido con vida. Pero su liberación ha dejado al descubierto el horror vivido por esta chica durante diez días de cautiverio. La policía detuvo al agresor, un hombre de 37 años con antecedentes por homicidio.

La investigación ha revelado que María pasó diez días retenida contra su voluntad en una casa okupada junto a este hombre 21 años mayor que ella. La menor estuvo sometida a base de drogas, alcohol y tranquilizantes que la tenían aturdida.

De hecho, la adolescente no ha podido acudir todavía a los juzgados a declarar porque aún está muy débil. Su organismo se ha visto muy dañado por el consumo desorbitado de ansiolíticos y sustancias estupefacientes. Cuando se recupere, podrá ofrecer su versión del infierno que vivió.

Podría haber tenido un final peor. Los investigadores consiguieron llegar hasta la identidad del sospechoso, residente en la mencionada casa okupa de Nàquera. Al verse perseguido por la policía, liberó a la chica y trató de ocultar que había estado en su casa. Su intención era hacer creer que la víctima se había fugado voluntariamente, y que había estado en otro sitio.

La hipótesis de la policía.

Las autoridades creen que el detenido suministró ansiolíticos y drogas mezclados con alcohol a la chica para anular su voluntad. Después, aprovechó esta situación para abusar sexualmente de ella de manera reiterada. Los agentes encontraron pruebas inequívocas de la presencia de la víctima en ese piso.

Además, había fármacos y drogas que supuestamente habría administrado el agresor a la víctima. La chica tiene 16 años, y según la ley española ya podría dar su consentimiento para mantener relaciones sexuales. Sin embargo, al haber sido drogada, el caso se trata como presunto delito de abuso sexual.

Por ahora no ha quedado acreditado que la víctima estuviera allí de forma obligada y pudiera haberse marchado en cualquier momento. Sin embargo, la declaración de la víctima será fundamental para demostrar qué sucedió exactamente.