Luto en España: Fallece trágicamente Sergio Tremosa con tan solo 26 años

Se convirtió en un ejemplo por su lucha.

Cuando se conoce la trágica noticia del fallecimiento de una persona conocida, siempre genera una gran conmoción tanto en su entorno personal como profesional. En la mayoría de los casos sucede por causas naturales, como la avanzada edad, y es relativamente más fácil racionalizar lo sucedido. Sin embargo, en otros intervienen factores que acentúa la tragedia.

El mundo del periodismo está de luto desde este viernes 15 de julio por el fallecimiento de Sergio Tremosa. El joven murió a los 26 años de edad, tras no poder superar el enésimo episodio provocado por un agresivo sarcoma.

Este ya le causó la amputación tibial de la pierna derecha hace siete años. El funeral se celebró este sábado en una abarrotada catedral de Barbastro.

El periodista se licenció en la Universidad de Navarra y trabajó en diversos medios, como Cope Alto Aragón, Diario de Navarra (sección de deportes) o la redacción madrileña de Servimedia. Allí trabajó en los últimos años, incidiendo especialmente en informaciones relativas a la pandemia.

Debido a la citada amputación, Tremosa tenía concedida una discapacidad física del 54%, pero ese hándicap no le impidió licenciarse en Navarra y tampoco fue óbice para que completase su formación en otras disciplinas, incluido un grado en Geografía e Historia por la UNED.

Dolor desde Pamplona.

Quienes le trataron hablan de una persona vitalista y motivadora, con una gran presencia de ánimo, serenidad y ganas de pelear contra las adversidades que le habían tocado en suerte. Desde Servimedia decían este sábado que había sido un orgullo tenerle en sus filas, además de recalcar que les había dado a todos una lección de vida.

Por su parte, la Universidad de Navarra se pronunció a través de las redes sociales para recordarle. “Como recuerdan hoy por la Facultad, era un tipo peleón y divertido, que cuando había que currar era de los que daba un paso al frente», dijeron.

El redactor jefe de Deportes del Diario de Navarra, Luis Guinea, también quiso dedicarle unas sentidas palabras. “Semanas antes de irse, a Sergio le hicieron dos entrevistas. Habló de su enfermedad, de cómo afrontaba la muerte, de lo natural que es vivir, y morir. Quienes las escucharon se quedaron removidos, se dieron cuenta de que habían recibido un regalo, el de haber conocido a alguien que, sin pretenderlo, les había hecho preguntarse sobre las grandes preguntas de la vida, las que de verdad importan, y les había ayudado a recalibrar la brújula de su existencia. Y eso no pasa todos los días”.

Descanse en paz.