Jorge Javier Vázquez se harta y habla sin tapujos sobre su marcha de Telecinco

Continúan los cambios radicales en Sálvame.

En los últimos años, Sálvame se había convertido en uno de los programas que más ha marcado tendencia en la pequeña pantalla. Sin embargo, ahora está en horas bajas, entre otras cosas porque la dura competencia de otros formatos como Pasapalabra en Antena 3 está consiguiendo que sufran un poco con la ausencia de espectadores.

Por todo ello, Sálvame se ha enfrentado a profundos cambios desde hace meses. Recientemente, La Fábrica de la Tele decidió prescindir de dos de los directores del programa, David Valldeperas y Alberto Díaz, y sustituirlos por Óscar Cornejo, uno de sus fundadores y dueños.

Aunque el movimiento se interpretó como un intento de reflotar las audiencias del programa debido a su crisis, hubo medios que llegaron a decir que estos ceses se debían a la Operación Deluxe, que investiga el presunto espionaje a famosos por parte de la dirección de Sálvame.

Pero hay otro motivo: estos cambios también son producto de una decisión editorial para «blanquear» los contenidos del programa y así favorecer la OPA que lanzó recientemente Mediaset Italia para hacerse con la totalidad de Mediaset España. La compra de la empresa española por parte de Silvio Berlusconi tendrá que pasar al menos dos autorizaciones gubernamentales que vendrían aparejadas con una serie de compromisos, y entre ellos está que la parrilla tenga menos conflictos y sea algo más «blanca».

Sea como sea, los cambios han traído bastante incertidumbre en el equipo, que han visto como en unas semanas su programa sufría la baja de dos sus directores, una investigación policial y los rumores de que la directiva italiana podría cambiar la programación del canal. A pesar de ello, en estos momentos Mediaset España no se puede arriesgar a retirar de su programación un pilar básico como Sálvame.

Aunque haya caído en audiencia, supera todos los días la media de la cadena. Además, aventurarse a estrenar un nuevo formato en la franja de tarde sería un riesgo demasiado grande. La prueba la tenemos recientemente en la emisión de Pasión de Gavilanes en la franja de Sálvame Limón, que fue un fracaso absoluto. Tampoco podemos olvidarnos que aún están pendientes de estrenar la segunda parte de la docuserie de Rocío Carrasco, ahora llamada En el nombre de Rocío, y que nutrirá de contenidos el programa.

La rajada de Jorge Javier Vázquez.

Parece que Jorge Javier Vázquez ha estado reflexionando sobre todo lo que ha vivido en la televisión en los últimos tiempos. No es la primera vez que el presentador ha manifestado su cansancio y ha amenazado con abandonar la pequeña pantalla, pero hay que destacar que estas declaraciones son cada vez más habituales.

Ahora, el catalán se ha sincerado a través de su blog en la revista Lecturas, donde ha reflexionado y ha lanzado un dardo envenenado contra los que lo critican. «Últimamente, venía pensando que, si las tonterías que escucho desde hace ya demasiado tiempo suben todavía más alto el volumen, tendría que empezar a valorar la posibilidad de marcharme», explicó el presentador de Sálvame.

«¿Adónde? A un sitio de playa, seguro, donde no exista el invierno y el único mandamiento sea que la bebida esté siempre fresca», aseguró el catalán. Sin embargo, después cambió de opinión y afirmó que quienes se deben marchar son las personas que le están quitando salud mental.

«De un tiempo a esta parte, también pienso que los que se tienen que marchar son ellos. Que los que sobran son los otros. Que nuestro país es demasiado grande como para que gente con pensamientos muy pequeños se quede con él…», comentó el comunicador haciendo referencia a los políticos. Sin embargo, el mensaje también puede ir dirigido hacia el mundo de la televisión.

Por último, Jorge Javier Vázquez quiso hacer una última reflexión. «Y ya te digo yo que, cuando el cuerpo pide mambo, no hay Marine Le Pen que valga. Ni sucedáneos. A España solamente la libran de los plastas trasnochados el sol y la juerga. Que empiece la fiesta», finalizó el actor.