Jesús Sánchez Martos, el médico de Telecinco, revela la verdadera real del despido de Paz Padilla

El despido de Paz Padilla sigue trayendo cola.

No son buenos tiempos para Paz Padilla. La humorista, que en otro tiempo fue una de las caras más conocidas y más rentables de Mediaset, fue despedida de forma fulminante después de incumplir con sus obligaciones como presentadora.

Lo confirmó la propia cadena después de una exclusiva publicada por Lecturas. Desde entonces, la gaditana se ha refugiado en el teatro, sin planes, por el momento, que confirmen su regreso a televisión. Se trata de una obra basada en su propio libro, que se ha convertido en su mejor baza para reencontrarse con su público.

La humorista fue uno de los pilares clave de la cadena, pero terminó siendo despedida tras ausentarse de su puesto como presentadora de Sálvame después de una agria polémica con Belén Esteban. Padilla daba por terminaba una relación profesional que la dejaba más a la deriva que nunca.

Actriz, ¿e influencer?

Padilla se encuentra actualmente representando la obra de teatro basada en El humor de mi vida, su libro superventas. Por el momento no ha hecho declaraciones acerca de lo ocurrido con Mediaset, mientras la humorista sigue representando la obra por toda España.

Este pasado fin de semana estuvo en Barcelona, donde Padilla no dudó en atender a los espectadores que la esperaban a su salida. Un baño de multitudes muy necesario para ella en su peor momento profesional.

Tal vez, sin su compromiso con Telecinco, la humorista opte por potenciar su faceta como influencer en las redes sociales. Acumula más de dos millones de seguidores en su perfil de esta red social, y por el momento no parece que su polémico despido de televisión haya pasado factura a su popularidad.

Paz Padilla se ha pronunciado, por fin, sobre su despido.

Desde que Mediaset emitió el comunicado que zanjaba formalmente su relación profesional con la artista, Padilla había permanecido alejada de la televisión y sin pronunciarse al respecto. Todo ha cambiado esta semana, cuando la gaditana ha visitado el programa Tot es mou, de TV3. El motivo era la promoción de su obra de teatro.

En la que fue su primera aparición televisiva desde el despido, Paz abordó el tema con una naturalidad ya habitual en ella. «Yo he trabajado toda mi vida, he sido una trabajadora. ¿A quién no le han despedido? Cuando trabajas es normal que en algún momento prescindan de ti, ¿no? Pues ya está, con la conciencia muy tranquila de que yo lo he dado todo y a buscar trabajo. Estoy ‘open to work'», afirmó.

Paz Padilla sorprendió a todos cuando debutó como presentadora del espacio hace 13 años. Lo cierto es que hasta entonces ella tenía un perfil mucho más enfocado a su faceta de humorista y actriz, por lo que apostar por ella fue todo un riesgo por parte de Mediaset. Pero en estos años como parte del grupo italiano de televisión, ha sido un pilar importante, habiendo presentado las Campanadas en más de una ocasión, además de formado parte de otros espacios como Got Talent.

El médico de Telecinco habla sobre la causa del despido.

Con la llegada de la pandemia, algunos médicos empezaron a coger protagonismo en televisión como es el caso de César Carballo. Otros profesionales que ya tenían experiencia en televisión como el doctor Jesús Sánchez Martos, pasaron de colaborar en Telemadrid o Trece TV a hacerlo en Sálvame, aconsejando a casi 3 millones de espectadores sobre la lucha contra el coronavirus.

Dos años después, el doctor sigue apareciendo en el programa de Telecinco con ¡Una preguntita, doctor!, su sección semanal. Durante una reciente entrevista, Sánchez Martos reconoció el buen feeling que tiene con Jorge Javier, pero también le preguntaron por cómo había sido trabajar con Paz Padilla.

«Es una gran amiga. No obstante, yo no sé mentir, cuando Paz dijo en sus redes que la vacuna no servía para nada, tuve que contestarle y decirle que era un error; y que eso lo podía decir en su baño, pero no en las redes», comentó al respecto.

Sobre el despido de Paz, el doctor tampoco dudó en manifestarse. «Tampoco sé muy bien las razones de su despido, porque yo voy a Telecinco media hora antes de empezar mi sección y luego me voy, tengo muy poca relación profesional con la cadena», dijo.

Sin embargo, fue tajante a la hora de valorar las supuestas razones que ha ofrecido la cadena. «Si la han despedido por irse del plató, es razonable, porque ella tiene un contrato que le exige estar en un horario. Si yo mañana voy a hacer mi sección de salud, me cabreo con Jorge Javier y me voy, no sería lógico que me llamaran a la semana siguiente», consideró.

La denuncia de Paz Padilla.

Sea como sea, lo cierto es que Paz Padilla habría tomado acciones legales, al igual que hizo también Antonio David Flores, contra Mediaset. «Os confirmo que la demanda está puesta. Cuando te despiden, antes de ir al juzgado de lo social, tienes que interponer o presentar una papeleta de conciliación», anunció la presentadora.

«Tienes que intentar una conciliación con la empresa o el empresario en el servicio de inmediación y arbitraje. Esta se presentó el día 9 de febrero», explicó. «Los demandados son Mediaset, PubliEspaña y La Fábrica de la Tele. Lo que se demanda concretamente es el despido».

«El día 20 es cuando se produce el lío con Belén Esteban en el plató, se utilizó a Belén Esteban mejor dicho y, un día después, es cuando la despiden», dijo. Por eso «pide que se declare la nulidad del despido por vulneración de derechos fundamentales y, subsidiariamente para el caso de que el juez considere que el despido no es nulo, la improcedencia del despido».

«Despido nulo es cuando se te han violado derechos fundamentales y despido improcedente cuando no había ninguna causa para despedirte y, por tanto, te tienen que indemnizar», alegó. De esa forma, la presentadora estaría «pidiendo una indemnización adicional por un importe de 20.000 euros». Asegura que además «de la vulneración de derechos fundamentales que se produce en su despido, se le ha vulnerado su derecho a la libertad de expresión».

En este sentido, se interpreta que Paz Padilla ha argumentado que no se podía expresar libremente en el programa Sálvame. En otras palabras: que sus superiores estaban coartando su libertad de expresión.