Irene, la menor que fue violada por su padrasto y obligada a abortar 3 veces con 15 años en Valladolid

Irene, llegó a España en 2010 cuando era una menor boliviana de nueve años con autorización de residencia temporal por reagrupación, comenzando a residir en Valladolid con sus supuestos padres legales, aunque en realidad era su hermana Micaela y su marido Teodoro, quien legalmente figuraba como padres.

Desde ese momento, la menor empezó a vivir su infierno particular al comenzar, Teodoro, a mantener con ella, de forma habitual, relaciones sexuales completas con penetración vaginal en contra de su voluntad, cuando se quedaba a solas con ella en el domicilio donde residían. Nadie se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y la víctima sufrió los abusos en silencio, encerrada con su violador.

A consecuencia de estas violaciones, la niña se quedó embarazada en tres ocasiones de su tutor y este la llevó a abortar, todas las veces, a una clínica alegando que los embarazos se los había provocado un supuesto novio.

Teodoro firmó los consentimientos para la realización de los tres abortos. El primero fue practicado el día 27 de noviembre de 2014, con 18 semanas de gestación, cuando la menor tenía 13 años. El segundo, el 9 de septiembre de 2016, con 14 semanas de gestación cuando la menor tenía 15. Y el último, el 3 de agosto de 2017, con seis semanas de gestación, cuando la menor seguía contando con 15 años.

Resulta sorprendente que no saltaran todas las alarmas sobre un posible abuso, en una niña de 15 años que llevaba ya tres abortos. Según la clínica, la menor fue sometida a exámenes psiquiátricos en los que no se vio nada extraño como para trasladarlo a las autoridades y en las autorizaciones estaba también la firma de su madre legal, falsificada.

Finalmente, en una tutoría de su instituto en mayo de 2021, la víctima reconoció los hechos y le explicó a la tutora que su padre había abusado de ella durante años, lo que dio lugar a que la joven presentara, cuando contaba con 21 años de edad, la denuncia contra el que fue su violador durante años.

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León ha confirmado la condena de 14 años de cárcel impuesta por la Audiencia Provincia de Valladolid a Teodoro, un hombre de nacionalidad boliviana, vecino de Valladolid, por un delito continuado de abusos sexuales con penetración sobre su presunta hija, durante toda una década.

“Tuvimos relaciones sexuales un montón de veces en todos estos años, una vez al mes o algo así. Me manoseaba, me penetraba, no había nadie en casa”, expuso la víctima, muy emocionada reviviendo su calvario, en el juicio contra su violador.

Su madre legal (y hermana biológica), Micaela, quien tiene veinte años más que ella, aseguró ante el tribunal que nunca se dio cuenta de la terrible situación. “Nunca he visto nada”, aseguró en en juicio. Afirmando que no se percató de los abusos sexuales, ni tan siquiera de que la niña se había quedado embarazada en tres ocasiones. Quedando, finalmente, demostrado su desconocimiento de los delitos de su pareja.