Fernando, el joven español fallecido lejos de casa cuando iba acompañado de tres amigos

Perdió el control.

Cuando se conoce la trágica noticia del fallecimiento de una persona, siempre genera una gran conmoción tanto en su entorno personal como profesional. En la mayoría de los casos sucede por causas naturales, como la avanzada edad, y es relativamente más fácil racionalizar lo sucedido. Sin embargo, en otros intervienen factores que acentúa la tragedia.

Fernando Noya Varela, un motorista de 34 años natural de Trazo, perdió la vida este martes en un accidente de tráfico en la A-68, Autovía del Ebro. El suceso ocurrió la altura del término municipal de Fontellas.

Los hechos tuvieron lugar a aproximadamente las 13:30 horas en el kilómetro 104,3, sentido norte, cuando un coche se salió de la vía ligeramente y posteriormente chocó por alcance contra un camión. Los dos vehículos se apartaron al arcén después de la colisión.

Pocos minutos después, cuatro motocicletas que circulaban en grupo y en el mismo sentido de la marcha alcanzaron el lugar del accidente previo. El joven perdió el control de su motocicleta que conducía minutos después de otro accidente y murió de forma fulminante al impactar contra el guardarrail de la propia autovía.

Bomberos de Tudela, asistencias médicas y Policía Foral fueron movilizados inmediatamente al lugar de los hechos, juntos a dos ambulancias. El cuerpo del motorista se trasladó al Instituto Navarro de Medicina Legal y Ciencias Forenses para hacerle la autopsia, mientras que los dos ocupantes del turismo accidentado, un hombre de 50 años y una mujer de 47, fueron trasladados al Hospital Reina Sofía de Tudela en ambulancia.

Agentes de la Brigada de Atestados del Cuerpo autonómico, de la comisaría de Tudela, se hicieron cargo de las diligencias. Agentes del Área de Tráfico y Seguridad Vial regularon la circulación en la zona, ya que uno de los carriles tuvo que mantenerse cortado temporalmente. El fallecido formaba parte de un grupo de funcionarios de Instituciones Penitenciarias.

Con este fallecimiento ya son doce las personas que han perdido este año la vida en un accidente de tráfico en Navarra, uno menos que el año pasado en las mismas fechas. Además, es el tercer motorista que muere en 2022 en las carreteras forales, después de los siniestros ocurridos en Labiano y Zubieta.