Fallece un niño de 7 años de forma agónica en una casa en España

Saltan todas las alarmas en España.

Continúa la oleada de trágicas muertes por ahogamiento en España, en lo que ya es el arranque más letal de la temporada de baño en años. En las últimas horas se ha conocido la muerte de un niño de 7 años en Alicante.

El pequeño ha muerto ahogado en una urbanización tras enganchársele la mano en uno de los desagües del fondo de la piscina. El suceso ha ocurrido sobe las tres de la tarde, en el Cabo de las Huertas.

Dos agentes de la Policía Local fueron los primeros en llegar al lugar y se lanzaron al agua para intentar rescatarle, pero no fue posible hasta que no se ha cortado el suministro eléctrico para que la depuradora dejara de succionar el brazo del niño. Después de sacarle de la piscina, intentaron reanimar al pequeño hasta que llegó una unidad del SAMU, que solo pudo certificar su fallecimiento.

El socorrista de la urbanización en ese momento no estaba presente, ya que era su hora de descanso. Al aviso de emergencias acudieron, además, otras dos patrullas de la Policía Local, dos dotaciones de los bomberos municipales, la ya mencionada unidad del SAMU y otra de Soporte Vital Básico.

Una vez se confirmó el fallecimiento, la Brigada de la Policía Judicial de Alicante se ha hecho cargo de las investigaciones para aclarar las circunstancias. Ese sumidero debería estar tapado para evitar un siniestro como el sucedido.

De hecho, se encontró una rejilla de protección suelta cerca del desagüe. Rejillas que, normalmente, van atornilladas o cerradas a presión, por lo que se va a investigar por qué no estaba en su sitio.

Dos niños fallecidos el mismo día.

Horas antes, tuvo lugar otra muerte por ahogamiento de un menor en España. En esta ocasión, sucedió en La Puebla de Alfindén, en Zaragoza. Un niño de 11 años que estaba de excursión con su colegio en las piscinas municipales murió ahogado en circunstancias todavía no aclaradas.

Según fuentes, el niño y sus amigos habían estado jugando un partido de fútbol antes de tirarse al agua para refrescarse. Pero al poco rato los menores se vieron alarmados que uno de ellos no salía del agua, y tuvo que ser rescatado por una profesora. Intentaron reanimarle durante una hora, pero acabó muriendo.