Estaba con las piernas ensangrentadas y negaba que fuera suya. Rescatan a Noa en un polígono tras ser abandonada por su madre

Una madre se desentiende de su bebé recién nacido

Ha sido el conductor de un camión el que avisó a las autoridades el pasado sábado a las 13:30 horas después de ver a una mujer con las piernas ensangrentadas que llevaba una especie de arrullo de mantas. El hombre creía haber visto el pequeño brazo de un bebé en el amasijo de telas y no dudó en llamar a la Guardia Civil.

Hasta el polígono industrial se traslado una patrulla en La Granadina de San Isidro (Alicante). La mujer de 39 años y nacionalidad suiza no quería ser atendida por los sanitarios y al ser explorada descubrieron un enorme sangrado que indicaba que podía haber dado a luz.

Daniela lo negaba y no quería colaborar indicando a los agentes la casa abandonada en la que habría pernoctado, pero su relato no era consistente y se decidió inspeccionar los alrededores. A pocos metros de la casa encontraron unas mantas enrolladas y escondidas detrás de unos bidones en el suelo. La sorpresa fue mayúscula cuando dentro el bulto hallaron a una recién nacida que aún conservaba el cordón umbilical. A pesar de presentar claros síntomas de deshidratación estaba, sin embargo, en buen estado de salud.

La madre y la bebé fueron trasladados por el SAMU al Hospital Vega Baja de Orihuela, donde permanecen en observación. La mujer no ha querido colaborar y sigue desentendiéndose de la pequeña, que se encuentra en la unidad de neonatos y ha sido llamada Noa. La madre está detenida como autora de un delito de abandono de menores y permanece detenida a la espera de ser puesta a disposición judicial.