El caso Esther López, a dos pruebas de cerrarse: hay solo dos sospechosos finales

Una investigación «errática».

El caso de Esther López sigue lleno de incógnitas. En el programa Más Vale Tarde, Manuel Marlasca repasó en el plató las pocas certezas que arroja hasta ahora una investigación que, según él, ha sido «errática». Además, por lo visto la autopsia está siendo muy complicada, con cuatro forenses que «no acaban de ponerse de acuerdo».

En primer lugar, se sabe con certeza que Esther falleció en las primeras horas de la mañana del 13 de enero. Concretamente, la Guardia Civil sitúa su muerte entre las 05:40 y las 05:50 horas. El cuerpo de Esther no presentaba heridas de defensa ni señales externas de violencia.

Las últimas personas que vieron a Esther con vida fueron Óscar y Carlos, ambos de su círculo de amistades. La Guardia Civil los puso bajo su radar, pero no ha encontrado nada suficientemente contundente contra ellos.

Los análisis no detectaron ni un solo rastro de Esther López en la casa o los vehículos de Ramón «El Manitas», que sigue siendo investigado y debe comparecer en el juzgado como medida cautelar. ¿Por qué dijo Marlasca que investigación había sido «errática»? Explicó que se llevó a cabo una detención «muy rápidamente» pero después al detenido «no se le pudo enviar a prisión» ante la falta de indicios.

«Después, la investigación apuntó hacia Óscar y Carlos y fue el hallazgo del cuerpo de Esther López lo que dio la vuelta de nuevo a esa investigación», explicó.

Dos sospechosos en el punto de mira.

Lo cierto es que la lista de sospechosos cada vez es más reducida. Uno de sus amigos ha quedado descartado de la lista, ya que la Guardia Civil ha podido comprobar que tiene coartada. Sin embargo, Ramón el Manitas y Óscar, la última persona que la vio con vida, siguen estando en el punto de mira.

Óscar y Carlos fueron sospechosos porque, igual que Ramón, habían ocultado datos a la Guardia Civil y tenían contradicciones en sus testimonios. Sin embargo, los agentes pudieron comprobar que el segundo de ellos tenía coartada y que estaba en su casa cuando Esther desapareció. Además, ha tenido una actitud colaboradora en la investigación.

Según explican fuentes de la investigación, solo hacen falta dos pruebas más para saber quién es el responsable de la muerte de esta joven de 35 años. La investigación está bajo secreto de sumario y, por lo tanto, es muy complicado saber más detalles de este caso por el momento.

El forense José Cabrera responde a las incógnitas del caso.

Otra de las hipótesis que se barajan sobre la causa de la muerte de Esther López es que fuera atropellada. Agentes de la Guardia Civil estuvieron efectuando mediciones en el lugar donde se halló su cadáver para comprobarlo.

El médico forense José Cabrera se pronunció sobre esta posibilidad en directo en Más Vale Tarde, donde incidió en la cuestión de si el cuerpo estuvo más de tres semanas en el lugar donde finalmente fue encontrado. Según el experto, es posible que «haya batidas y no se vea ese cuerpo».

«Que una persona que muere por un accidente de tráfico no tenga fracturas es extraordinariamente raro, pero puede ocurrir, sobre todo si quien te atropella es una furgoneta plana de morro», ha señalado. Además, apostilló que «puede haber hemorragias internas por el golpe contra el abdomen, de esas hemorragias morir, y que no haya fracturas, ni siquiera lesiones externas» debido al abrigo o la ropa.

«A mí me huele que aquí hay un atropello, no sabemos si accidental o aposta», concluyó el especialista, que señaló que, de confirmarse este extremo, se descartaría que el cadáver hubiera sido trasladado.