«De botellón y fumando en el pasillo» La vergonzosa despedida de soltera dentro de un tren a Cádiz

El pasado viernes, los viajeros del Intercity ‘Torre del Oro’ de Renfe que cubría el trayecto Barcelona-Cádiz se vieron sorprendidos, nada más y nada menos, que por una celebración de una despedida de soltera donde, además del jaleo, en los descansillos entre vagones un grupo de chicas no paraban de fumar un cigarrillo tras otro y beber cubatas, sin mascarillas (donde se mantiene aún la obligatoriedad de las mismas en los transportes públicos).

Vestidas con camisa blanca, pantalón negro y una faja roja, las jóvenes hicieron un botellón en toda regla durante todo el trayecto, molestando con el ruido y el humo al resto de pasajeros del tren, «ante la súbita desaparición del personal de Renfe, que en cuatro horas no se pasaron ni a pedir los billetes», según denuncia la organización Nofumadores.org.

La polémica se pudo hacer pública gracias a uno de los pasajeros, Javier Doncel, quien sufrió «un ataque de ansiedad» y poco antes de apearse del tren en la estación de Córdoba comunicó su queja al revisor «porque hasta ese momento no había aparecido». Todo lo que el pasajero obtuvo por respuesta de éste fue que presentara una hoja de reclamaciones a Renfe, cosa que hizo el lunes.

Doncel, en un primer momento, se dirigió a las infractoras para pedirles que pararan, pero ellas se negaron. «Estamos de fiesta, díselo al revisor», le contestaron. «Las pudo ver todo el tren porque de vez en cuando hacían una conga hasta el primer vagón», indica el pasajero.


El hombre tomó imágenes de la fiesta y detalló lo ocurrido a la ONG Nofumadores, que lleva desde el 2004 reclamando el derecho a un aire sin humos y a que se endurezcan las medidas antitabaco sobre todo para proteger a los más jóvenes, y que exige a Renfe la responsabilidad de haber permitido fumar en el tren de manera totalmente impune.

«Los guardias de seguridad, revisores e interventor del tren permitieron una fiesta sin mascarillas y con cigarrillos mientras todos los demás pasajeros del tren sufrían el humo del tabaco. Fue una fiesta de cigarros con la aquiescencia de Renfe», según acusa la ONG.


La empresa Renfe, por su parte, ha terminado contestando que «no tolera este tipo de actitudes en sus trenes. Cuando se detectan comportamientos incívicos se avisa a los viajeros implicados y si fuera necesario se pone en conocimiento de la policía», y que se encuentra actualmente recopilando toda la información sobre este incidente para tomar las medidas correspondientes.