Antonio, el padre que ha asesinado a su hijo Jordi de 11 años: «Ya avisó»

La madre alertó al 112 después de que el padre se negara a abrirle la puerta.

La consternación reina desde ayer en Sueca, pero sobre todo en Cullera. La Guardia Civil detuvo a las 15:30 horas del domingo a un hombre de 47 años después de que presuntamente hubiera asesinado a su hijo de 11 años en Sueca con un cuchillo.

Los hechos, según las primeras informaciones, se han producido en el domicilio del presunto asesino, en el casco urbano de la capital de la Ribera Baixa. Sucedió justo antes de entregárselo a su madre, natural del segundo municipio ribereño.

Este nuevo episodio de violencia vicaria, la que ejercen los hombres sobre los hijos para causar daño a las madres, se produjo durante el fin de semana que este tenía asignado judicialmente. La propia madre llamó desesperada al 112 porque el hombre se negó a abrirle la puerta cuando la mujer fue a casa de él a recoger al niño.

Al llegar la Guardia Civil, entraron en el domicilio y encontraron al niño ya fallecido. El equipo médico del SAMU desplazado al lugar solo pudo intervenir para certificar el fallecimiento.

El niño había cumplido 11 años el viernes.

Los padres de Jordi, que era hijo único y el viernes había cumplido los 11 años, se habían separado el verano pasado. Ocurrió después de que la mujer no soportase más la situación de maltrato en la que vivía y lo denunciase. Un juzgado había dictado como medida cautelar una orden de alejamiento de la mujer, pero había mantenido el régimen de visitas.

Se basaban, entre otros hechos, en que el riesgo policial apreciado había sido catalogado como «bajo». La realidad era otra. Una mujer que conocía al presunto parricida y la situación de la familia, no dudó en romper el silencio: «Dijo que lo iba a matar y lo ha cumplido», espetó.

Como en tantos otros episodios de violencia vicaria, José Antonio A. C., Toni para los que le conocen, había anunciado lo que iba a hacer: «Dijo que le iba a dar a ella donde más le doliera y lo ha hecho», lamentó la misma vecina. Esa rabia les empuja en las siguientes preguntas al aire: «¿Por qué no se ha tirado él por la ventana?» o «¿cómo se puede ser tan hijo de p**a de matar a un niño?».

«La oímos gritar: ‘Toni! ¡Toni!'».

El viernes, el día de su cumpleaños, Jordi se marchó con su padre porque este fin de semana le tocaba estar con él. El progenitor debía entregarlo de nuevo a su madre ayer, después de comer. Cuando el maltratador no respondió a las llamadas, la mujer, cada vez más alarmada, se desplazó hasta la casa de él en Sueca.

Tras varios minutos llamando al timbre, nadie respondía. «La escuchamos que gritaba ‘¡Toni!, ¡Toni!’, el nombre de su exmarido. Y a continuación el del niño». Pero nadie respondió.

La madre tuvo que ser atendida de una crisis de ansiedad por el equipo médico desplazado al lugar. Mientras, el parricida fue esposado y llevado al cuartel de la Guardia Civil de Sueca.